Diego Hidalgo encarna la figura del filántropo por antonomasia. Cuando con poco más de 30 años se encontró con una inesperada y sustanciosa herencia, decidió dejar su prometedora carrera en el Banco Mundial para tratar de contribuir a mejorar, de abajo a arriba, la situación de algunos países africanos.
El Pentágono ve cómo se recortarán sus recursos en los próximos años, pero su presencia en Asia será la más importante en detrimento de zonas como Oriente Medio o Europa. Para muchos analistas este redespliegue recordaría la estrategia de contención hacia la URSS en la Guerra Fría, rodeándola de bases.