Conseguir que te respeten es un derecho y tienes que hacerlo valer. Una persona respetada se siente a gusto y cómoda en los grupos sociales con los que se relaciona. También piensa que sus opiniones son importantes y las emite sin miedo a la crítica ni al rechazo. Es capaz de defenderse cuando le atacan, porque su dignidad es más importante que evitar un conflicto.
Unas veces no lo haces porque no sabes si tienes derecho a la queja. Otras veces porque te da pereza. Y otras porque no sabes cómo. Otro motivo que te paraliza ante la crítica es el miedo y el evitar los conflictos. Aquí tienes siete derechos básicos que tienes como PERSONA. La forma en cómo defiendas estos derechos es clave: sé directo, no hables alto, no grites, deja de lado la ironía y el cinismo, no hagas juicios de valor ni critiques a la persona, pide las cosas por favor, respeta el turno de palabra. Consigue que te los respeten.