El 38% respalda la medida frente a un 33% que la rechaza. La mayoría de la población teme un impacto negativo en los servicios públicos y la vivienda, mientras la "prioridad nacional" gana terreno como el criterio favorito para las ayudas.
El conservador Merz mete la tijera y se lleva 40.000 millones de prestaciones y servicios públicos como la sanidad, aunque lo vende como "racionalización". Sus socios socialdemócratas se dividen entre el apoyo y la crítica.
La Administración Trump se carga a la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Su marcha lleva a otros altos cargos a abandonar, denunciando recortes y desinformación sobre las vacunas.
La sombra de la moción de censura se cierne sobre el Gobierno de Francia si no cambia sensiblemente su plan de austeridad, con el que quiere recortar 43.800 millones. Un tijeretazo en toda regla que nadie se ha atrevido a aplicar antes.
Los recortes a las ayudas por discapacidad o enfermedad en un gabinete progresista divide a las familias internas del partido, fuerzan cambios en la ley del 'premier' y ponen en entredicho hasta su mayoría.
La carrera contra la "hinchazón burocrática" llega a uno de los órganos más sensibles. Su idea es que la competencia sea de los estados. Va cumpliendo paso a paso con el Project 2025, redactado por la ultraderecha.
Lo ha constatado en FMI: ese dinero que en tiempos de calma no va a defensa sino a sanidad, escuelas o vivienda puede recortarse y, con él, el bienestar general.
La defensa de un servicio público es una posición política. No existe ninguna obligación legal de privatizar un servicio por parte de ninguna entidad local, regional o nacional, dejando a un lado los servicios en red privatizados por la UE. Reivindicar lo nuestro es adoptar posiciones contundentes de defensa del interés público ante las intenciones de saqueo de los grandes grupos transnacionales en connivencia con los irresponsables e ineficientes equipos de gobiernos locales.
¿Cuánto costará que te apaguen la casa si se te incendia? ¿Cuánto costará que te saquen del coche si te quedas atrapado después de sufrir un accidente? Parece un buen negocio porque cualquiera está dispuesto a pagar para que le salven la vida. Preparemos los bolsillos. Un Gobierno que ha puesto a la venta nuestra sanidad y mercadea sin rubor alguno con nuestra educación, no tendrá ningún reparo en entregar al mejor postor nuestra seguridad.