El caso de la niña de Misisipi ha sido un experimento imprevisto, ya que comenzó el tratamiento en la etapa temprana y se interrumpió a los 18 meses. Esto abre nuevas posibilidades para futuras investigaciones de ensayos clínicos controlados para prevenir las 1.000 infecciones por el VIH diarias que siguen afectando a niños de todo el mundo.
Nos preocupa enormemente el que uno de esos países donantes, España, esté desmantelando su ayuda humanitaria y se haya retirado de la lucha contra la gran pandemia de las últimas décadas, el sida. Esta decisión va a tener un enorme coste humano. Estos fondos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La falta de atención sanitaria a las personas más desfavorecidas tendrá como consecuencia no sólo los injustos dramas personales que se puede usted imaginar y supongo le horrorizan, sino además, el aumento de los ingresos y la sobreutilización de las urgencias hospitalarias, el incremento de la presión asistencial y del gasto sanitario...