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El valle de los lobos

21/06/2013 07:51 CEST | Actualizado 20/08/2013 11:12 CEST

Los lobos grises desaparecieron del Parque Nacional de Yellowstone (Estados Unidos), a principios del s. XX. Hace un par de décadas se introdujeron catorce nuevos lobos traídos desde Canadá con el objetivo de que volvieran a poblar los valles que nunca debieron abandonar. Durante todos estos años, los lobos de Yellowstone han sido observados de cerca por un grupo de investigadores.

En cada acre de tierra se liberó a una hembra y a un macho que serían los miembros alfa en primer lugar. Tras unos meses de adaptación se reprodujeron con éxito.

Después, la tendencia a la organización social altamente jerarquizada que posee esta especie se hizo notar rápidamente. Esto es así para lograr los máximos niveles de cooperación y sobrevivir así en entornos tan hostiles como los que suelen habitar esta especie. Este tipo de estructura reduce los conflictos y genera la máxima unidad de la manada, vital para la supervivencia en dichos contextos.

En poco tiempo se generaron varios clanes, cada uno con su territorio, que los responsables del programa bautizaron con varios nombres con referencia a su ubicación: el clan del arroyo rosa, el clan de los druidas, el clan del arroyo de cristal, etc. A pesar de lo inflexible que parecen sus jerarquías, no lo son tanto en la práctica. Algunos lobos pueden abandonar o ser expulsados de su grupo de origen debido a diversas razones. En ocasiones se integran en uno nuevo o continúan su vida en solitario.

Un día, un individuo de la manada del cenagal -clan que habita a más de treinta kilómetros-, se acercó al grupo de los druidas con la intención de integrarse en la manada. A pesar de que no fue bienvenido, una joven del clan sí mostró gran interés en la visita del macho solitario y se alejó del grupo para conocer al extranjero. Ante la atenta mirada de los padres, la hembra trató de involucrarse con él en un episodio de juego sin éxito. Es probable que el visitante no deseara enfrentarse en una pelea con el viejo macho dominante. Tras la breve visita, la hembra muestra patrones de conducta que nos recuerdan a alguien que ha hecho algo indebido, como si hubiera "desobedecido las instrucciones" de sus padres.

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