Pablo Peinado

Recibir actualizaciones de Pablo Peinado
 

Perrofobia

Publicado: 19/12/2012 07:00

Alguien puede pensar que con la que está cayendo no debería entretenerme escribiendo un artículo sobre los derechos de los perros... quizás tenga razón y las pequeñas cosas no tengan cabida en estos tiempos en los que casi todo está cambiando para mal y a marchas forzadas, pero lo cierto es que nuestras vidas están construidas a partir de muchas pequeñas y valiosas cosas y una de las que forman parte de la mía se llama Ratón. Parece poco importante, pero es el príncipe de nuestro hogar. Un hogar conformado por mi marido, por mí mismo y por este pinscher miniatura que compré por doscientos euros, de segunda mano, a una familia que no podía hacerse cargo de él cuando ya tenía siete meses.

Lo que vengo a contarles y a denunciar aquí son las "enormes pasiones" que despierta este pequeño animal de veinte centímetros de altura y tres kilos de peso, pasiones encontradas la mayor parte de las veces, ya que es entrar él en escena e inmediatamente suele aparecer un conserje o un vigilante de seguridad como de la nada para decirnos, con buenas palabras en el mejor de los casos, que de inmediato debemos abandonar el lugar. Este espacio puede ser una oficina municipal, el jardín de un museo o de una iglesia y en general cualquier espacio semiprivado o semipúblico en el que haya un vigilante que considere que mi pequeño perro puede dañar la propiedad con su sola presencia.

Haciendo un sincero acto de contrición puedo entender de algún modo los reparos que suscitan los animales, ya que nadie siente más vergüenza que yo cuando salgo todos los días a las calles del viejo barrio de Madrid en el que vivo -centro de la ciudad, distrito de Justicia, barrio de Chueca- y me encuentro cada pocos metros un excremento, casi siempre de perro aunque no sólo. Entiendo que mucha gente piense que los perros son un problema, aunque el verdadero problema son los propietarios irresponsables que consideran que las deposiciones de sus perros no son su responsabilidad y que son otros quienes deben recogerlas. Suena raro pero debe ser así cuando hay tantos "cuerpos extraños y olorosos" en mi calle y en las calles aledañas. La culpa es en gran parte de la irresponsabilidad ciudadana, pero también de la desidia de unas autoridades que no persiguen este tipo de "descuidos", ni los multan convenientemente, una medida necesaria para que los que tenemos perros y nos avergonzamos de esto no nos veamos indirectamente perjudicados por una situación en la que somos los primeros damnificados. Y sé de lo que hablo porque percibo algunas miradas asesinas a diario, provenientes de los afectados por toda esta suciedad que nos rodea y para la que aparentemente no existe ninguna solución.

Pero volviendo a mi pequeño, y tengo que decir que bien educado, perro Ratón, sigo sin entender las dificultades que tengo para entrar con él en multitud de espacios como los que he señalado antes cuando lo que hago al llegar a estos lugares -interior de edificios- es introducirlo casi por completo, salvo la cabeza, en la mochila que siempre llevo conmigo. Pese a eso el funcionario o el tendero de turno me prohíben la entrada, añadiendo este último que la legislación me impide entrar con él en su establecimiento, porque de lo contrario le podrían poner una severa multa. Apuesto a que dicha legislación fue dictada en el siglo XIX en la época en que muchos perros eran sacos de pulgas, por suerte hoy en día la mayoría de los perros están más que limpios y los dueños estamos obligados a tenerlos en unas condiciones sanitarias impecables.

En este país somos muchos los que amamos a los animales pero también es cierto que hay un clima de perrofobia -y me refiero a perros porque el resto de mascotas apenas salen de casa- que hace que los propietarios de estos animales con frecuencia nos veamos en dificultades para llevar a cabo una vida normal con ellos, lo que a menudo nos impide disfrutar de ellos fuera de casa. Pese a todo cuando me preguntan cuantas veces al día saco a Ratón a pasear no sé qué contestar, ya que lo que he tratado de hacer desde que lo tengo ha sido incorporarle a mi vida cotidiana llevándole conmigo a todas partes, a pesar de las resistencias que a menudo me encuentro. Mi forma de actuar persigue también que las leyes se "ensanchen", intentando conseguir que las personas -vigilantes jurados, policías, comerciantes...- sean más flexibles sin que ello suponga que les pueda caer una multa que perjudique su negocio o que un superior perrofóbico les eche una reprimenda. Sin duda con el tiempo podremos encontrar un equilibrio entre personas y estos pequeños o grandes seres que tanta felicidad nos aportan, pese a las dificultades que tenemos que sortear cuando nos acompañan.

 
Seguir a El HuffPost
 
 
Los comentarios se han cerrado para esta entrada.
Ver todas
Favoritos
Los blogueros
Más reciente  | 
Popularidad
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
15:19 de 20/12/2012
En cualquier caso mi relación con los animales ha cambiado sustancialmente al tener un perro. Antes los veía en la calle, me hacían gracia. Pero convivir con un perro es algo sustancialmente distinto que te cambia la vida. Es largo de explicar así es que escribiré otro post sobre el tema... ya que veo además que es tan polémico entre los lectores del Huff y que verdaderamente levanta tantas pasiones como la propia presencia de mi perrito cuando le llevo a cualquier lugar. Casi siempre para bien y a veces para mal, desgraciadamente...
15:58 de 20/12/2012
Pablo, yo te doy la enhorabuena por tu artículo y te doy toda la razón, el problemade este pais con los perros, bien se refleja en las reacciones que se han producido, los perrófobos son minoría, pero son una minoría muy ruidosa.
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
08:07 de 21/12/2012
Sí, la verdad es que me ha sorprendido la cantidad de respuestas "perrófobas" que ha habido. Para mí la culpa siempre es de los dueños que son los que supuestamente tienen inteligencia y humanidad para saber lo que tienen que hacer con sus mascotas. Para llevar a sus mascotas al lugar correcto al que orinar o que recogerán sus deposiciones y nos las dejarán en la calle. Los animales no tienen la culpa de nada. Somos las personas las que actuamos adecuada o inadecuadamente... por eso me sorprende esa actitud de algunos lectores en contra de los animales, que no tienen ninguna culpa de caer en malas manos...
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
15:16 de 20/12/2012
Un lector califica de buenismo mi amor por los animales, por los perros en concreto que es de lo que va mi post. Pero no se trata de buenismo, se trata de justicia. Los seres humanos -la especie humana- está acostumbrada a servirse de la naturaleza a su antojo y así nos va. Es cierto que somos una especie que ha sido capaz de crear obras de arte maravillosas, pero también de matarse entre sí de forma despiadada, como sólo un ser humano es capaza. No idealizo el mundo de los animales. Luchan y matan para sobrevivir, pero sólo matan para comer, para nada más. Y respecto a la superioridad o la inferioridad habría mucho que hablar. Mi perro de 20 cm. de altura está más capacitado para sobrevivir que yo. Estoy seguro de que si un día nos perdiésemos en la montaña él sobreviviría y yo no. El sabe oler un rastro, es capaz de comer cualquier cosa y además, que quieres que te diga -es amor de madre- es un animal precioso ¿qué mas le puedo pedir?
15:05 de 20/12/2012
Esto es un dato de antropología cultural muy valioso , porque en otros continentes estamos convencidos de que los europeos son amantisimos de los perros , que entran a todos los lugares , oficinas, trabajos, museos, restaurantes , donde comen del plato del humano.
¿cual es la verdad? (o es solo en inglaterra??) me gustaría que me contestaran.

En cuanto a comparar a un niño o un hombre con un perro , es hasta diría , generoso con los humanos . Me sentiría muy honrado si me compararan con un perro . "Cuanto mas conozco a la humanidad , mas amo a mi perro"
16:21 de 20/12/2012
Elio, en Francia, Inglaterra, Dinamarca, Alemania lo son, respetuosos y amantísimos, pero no en España. Aunque parezcamos un pais muy avanzado y moderno, aun nos queda mucho para situarnos al nivel (en este y muchos otros aspectos) de esos otros paises.
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
08:13 de 21/12/2012
Me gusta mucho tu comentario. Los seres humanos desde luego somos más complejos, por lo tanto somos capaces de ser mejores, pero también mucho peores. Los perros, que yo sepa, no han sido capaces de organizar guerras mundiales ni genocidios. Se limitan -en estado salvaje- a matar para comer y punto. Y desde luego ellos no se están cargando el planeta como sí estamos haciendo nosotros con nuestra civilización...
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
12:14 de 20/12/2012
No se trata de patrullas perrunas. Se trata de patrullas a secas. En Madrid, al menos yo no las he visto, no hay policía de proximidad. O sea quiero decir que no se ve policía por la calle, pasan en coche por las calle -las principales normalmente- y poco más. Me atrevería a decir que nunca he visto pasar a unos policías municipales por mi calle caminando. Además no costarían nada. Con todas las multas que pondrían se costeaban de sobra, no hay más que ver como se autofinancian los guardias de tráfico o los de aparcamiento. De ese modo como van a ver la basura que dejan tirada los del botellón; las cacas de los que no las recojen... el otro día en mi puerta -eran las seis de la tarde- había una chica sentada en el suelo que se debía haber comido cinco bolsas de pipas y todas las cáscaras estaban alrededor de ella. Le llamé la atención y me mandó por ahí... ya sabes ¿Y qué más hacer hacer pegarme con ella? Había montado un verdadero vertedero a su alrededor y a ella le daba igual. Si hubiera policía en los barrios vigilando que la gente fuera un poco más cívica quizás las personas aprenderían -a base de multas eso sí- que no pueden ir por ahí haciendo lo que les viene en gana...
16:02 de 20/12/2012
Toda la razón, es de vergüenza con que desfachatez la gente en este pais maltrata lo que es de todos.
Yo soy dueña de perro, y me indigno cada vez que veo una caca perruna en un parque, aunque también me indigno cuando veo otras guarradas que prefiero no nombrar por no herir sensibilidades.
10:37 de 20/12/2012
Permitame explicarle, Señor Peinado, porque no se permite entrar a los perros a los espacios públicos y porque esto debe seguir siendo así:

No a todo el mundo le gustan los perros, como ya habrá visto en los demás comentarios, y no todos los perros están igual de "bien" educados (en algunas casas se les deja subirse a las camas y a los sillones). Ni todos los perros miden 20 centímetros y pesan 3 kilos. Por ello, en un espacio de convivencia, es totalemnte lógico que se prohiban los animales en general y los perros en particular. Porque si usted tuviera derecho entrar en el Ayuntamiento con un perro, al final podría aparecer alguien con una mascota más desagradable (tipo rata, hurón, cerdito o lo que se le ocurra domesticar al susodicho).

La convivencia en la calle es otra cosa, tampoco vamos a impedirles a los amantes de los perros que tengan una mascota, pero observe que esa convivencia esta sujeta, que yo sepa, como mínimo a dos reglas: recoger las deposiciones sólidas y llevar al perro atado. Reglas que como Usted mismo reconoce no siempre se respetan. A quién no le ha pasado el ir paseando tranquilamente por un parque y que llegue un perro corriendo y ladrando como un energúmeno. Y al rato aparece el dueño y dice: "no se preocupe, si no muerde".
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
11:47 de 20/12/2012
Hay niños (y adultos) muchos más "peligrosos" y agresivos que mi perro y que yo sepa nadie impide entrar a los niños a las depdendencia municipales ni museos. Ni debe claro está. ¿Por qué no podría yo entrar con él al igual que otras personas llevan a sus hijos o niños en general? Si se porta mal que me echen pero no anticipen que por ser un animal se va a portar mal. Dice usted que no a todas personas les gustan los animales. Tambien a muchas otras personas pueden no gustarles los niños, los borrachos, los que mean o escupen en la calle etc. etc. y no ve que a ellos les pase nada ni les impidan la entrada en ningún lugar... un animal tiene sus derechos y su dignidad, la diferencia con nosotros es que ellos no pueden defenderse ni argumentar esto que yo ahora le estoy argumentando a usted.
12:40 de 20/12/2012
Hombre argumentar lo que se dice argumentar... No sé yo si comparar un niño a un perro es muy prudente. Niños que por otra parte están destinados a mantenernos el día de mañana...

Al que le molesten los niños, puede quedarse tranquilamente a vivir sin salir de su piso, o también puede mudarse a Groenlandia.
foto
Superusuario de El HuffPost
VenusianOnEarth
Intentando integrarme en la Tierra...
09:07 de 20/12/2012
2. Obviamente si hay unas leyes, se deberían hacer cumplir. Pero claro, en estos tiempos de crisis quien es el guapo que establece patrullas perrunas? Además es un palo, porque muchas veces son amigos o coleguitas (aquí lo he visto, no es que me lo haya contado nadie...) De todas formas la solución nunca es poner 2 policías a cada 40 metros (o no debería); sino tener educación.

Un tendero tendrá miedo de que su perro no esté convenientemente educado y le deje un soberano cagarro en mitad de la tienda, o le mordisquee el género. Un segurata tendrá miedo de que su perro mordisquee a un señor adormilado en el metro y así un largo etcétera.

Injusto? Todas las generalizaciones lo son. Solución? Lo veo difícil. Hay países en los que es complicado ver siquiera papeles por el suelo, y donde el acto reflejo de la gente es meterse el papel en el bolsillo hasta encontrar una papelera. Aquí lo normal es tirarlo. Hace falta decir algo más?

Vuelvo a decir; me parece injusto por la gente educada que hay, pero si se trata de curarnos en salud pues no se les deja entrar y se exige correa y bozal a todos. Enhorabuena por usted, pero estadísticamente pertenece a un grupo muy reducido. Demasiado
10:36 de 20/12/2012
El problema es que siempre se generaliza con los dueños de perros asignandóles a todos ellos las conductas incívicas de unos pocos y legislando lo más restrictivamente posible al respecto.
Cosa que no pasa con otros grupos de gente.
Eso es lo injusto
foto
Superusuario de El HuffPost
VenusianOnEarth
Intentando integrarme en la Tierra...
10:48 de 20/12/2012
Querido compañero, estamos en el país de las generalizaciones... todos los políticos son corruptos, los policías unos asesinos, los de izquierdas unos perroflautas, los funcionarios unos vividores, los dueños de gatos unos guarros...

Es injusto, eso es cierto, pero tiene una difícil solución.
foto
Superusuario de El HuffPost
VenusianOnEarth
Intentando integrarme en la Tierra...
09:07 de 20/12/2012
1. El principal problema, como bien dices, es la educación de los dueños. En un país en que el respeto por el otro es algo que nos trae bastante al pairo (sólo hay que mirar el nivel de quejas de vecinos por ruidos/músicas/fiestas/etc), se ha puesto de moda, rápidamente, la posesión de perros de todos los niveles y tamaños... y caracteres!

Yo no tengo problema ninguno con los perros; más bien al contrario; siempre tuve perros o en casa o cerca, porque me gustan, pero reconozco que un enorme porcentaje de gente lleva al perro de manera muy irresponsable. A mi no me molesta que un perro me venga a olisquear pero hay gente a la que sí le molesta o incluso le da miedo, están obligados a soportarlo? A todos nos molesta la cantidad de cacas y meadas de perros en los quicios de las puertas, pero cuando salgo de noche a correr aún me encuentro con dueños que pasan impunemente y... diles algo! que como el perro sea de un tamaño mínimo te lo azuzan!!

Culpa de la policía? Sí y no.
16:05 de 20/12/2012
El problema es la falta de educación del español: el que es maleducado lo es con sus perros, con su basura, con su nivel de ruido, con el respeto a lo que es de todos...
foto
Superusuario de El HuffPost
VenusianOnEarth
Intentando integrarme en la Tierra...
19:06 de 20/12/2012
En eso te aplaudo hasta que me sangren las manos. No hay mayor depresión para mí (y siento a los que se vayan a sentir aludidos) que volver de según qué países y encontrarte con la educación del patrio...
08:54 de 20/12/2012
Desgraciadamente, vivimos en una sociedad donde las personas reniegan de su responsabilidad. El civismo es una de ellas y como esas personas no entienden que las deposiciones hay que recogerlas, que los ladridos no son música celestial, que las zonas ajardinadas y con césped de los parques sean intransitables por no estar permitido su uso mientras que están llenas de estos animales corriendo felices mientras mi hijo no puede pisarlas, que un animal de estos, a las 7 de la mañana y con toda la felicidad e inocencia del mundo, te "salude" apoyándose en ti con las patas llenas de barro dejándote toda la ropa manchada y teniendo que volver a casa a cambiarse, que estés tranquilamente sentado y un perro este olisqueando y haciendo la intención de "marcar su territorio" a escasos centímetros de tus pies, que... en fin la lista es muy larga. Con esto puede parecer que sea un perrofobico pero no es así, y mi respeto por los animales es muy superior a la media que percibo en el resto de la gente, pero para convivir en paz hay unas rayas rojas que no hay que traspasar y desgraciadamente, muchos dueños de estas maravillosas criaturas no las conocen ni las respetan. Por eso, hay esas reglamentaciones que a Pablo le parecen exageradas.
23:22 de 19/12/2012
Los que soportamos los ladridos de los perritos de nuestros vecinos, sólo somos sufridores, con bastante más educación y tolerancia que los dueňos de los canes.
08:53 de 20/12/2012
Yo sufro a diario:
- Los portazos de los vecinos que viven en mi misma planta
- Los martillazos del chico del segundo que está rehaciendo su casa, y trabaja en ella desde Junio
- Los gritos de los borrachos que habitan debajo de mi casa y que ningúna ley puede mover de ahí
- Los lloros del nieto de los bebés del primero que va a visitarles de vez en cuando.

Mi perra aulla a veces, unos 10 segundos, cuando nos vamos y le dejamos sola, quizá sea una vez al día, nunca nadie se ha quejado. Todos hacemos ruidos aunque intentemos no hacerlos, algunos son envitables, otros no tanto en eso consiste la convivencia en la ciudad
09:56 de 20/12/2012
Como bien dices, todos los ruidos son evitables, pero lo que me parece una barbaridad y un detalle que muestra tu amor por los animales (que anden a cuatro patas, claro, eso de las personas, que se aguanten) y tristemente no es la primera vez que lo oigo, es comparar unos ladridos de perro con el llanto de un niño. ¿Que hacemos cuando el niño llora? ¿Como lo evitamos? Si tienes la solución cuéntala, habrá cientos de miles de padres agradecidos por tu detalle de humanidad. Pero viniendo de alguien que considera normal dejar al perro solo un montón de horas y si llora o ladra pues, eso, no pasa nada, que nos aguantemos. Bien, bien, pues aguantaremos, total, si ladra "no estoy en casa para oírlo.." Buena regla de "convivencia"
16:48 de 19/12/2012
Pues yo seré "perrófobo" pero me revienta estar en una terraza y que un perro, al que sus dueño no han querido o no han sabido educar, me husmee los tobillos mientras estoy tranquilamente tomando mi cañita.
foto
Bloguero de El HuffPost
Pablo Peinado
12:00 de 20/12/2012
El problema casi nunca son los animales, sino los dueño que dejan a sus mascotas hacer cosas que no deberían permitirles. El problema son las personas incívicas que no dejan paso a los peatones en los pasos de cebra, los que escupen en el suelo en la calle, los que en lugar de apagar sus cigarrillos en las papeleras y tirarlos allí después los tiran encendidos al suelo, los que permiten que sus hijos griten y corran en los restaurantes incordiando a los demás comensales. El problema son los del botellòn que confuden la calle con un water y hacen que mi calle parezca un urinario los fines de semana... el problema no son los animales sino los dueños incívicos que no respetan los derechos de las otras personas, como muchos otros hacen aunque no lleven un perro al otro extremo de una cuerda, porque para ser maleducado, irresponsable, sucio, incívico, descuidado o mal ciudadano no hace falta tener un perro...
foto
Superusuario de El HuffPost
Ramon Porta
Mi vida ha sido la música
01:44 de 21/12/2012
Como puedes comprobar Pablo hay comentarios para todos los gustos y también razones.Mi perro es grande (40 kilos) y siempre lo he llevado atado y con diario en mano para la recogida. Nunca se me ha ocurrido ni llevarlo suelto , ni permitir que ensucie nada, parece mentira pero en casa se limita a su nido, el sitio de comer y punto,lo he acostumbrado a no ladrar y nunca he tenido problema alguno, como es lógico se las limitaciones que me impone el tenerlo, pero las sufro con gusto,sus casi 15 años de compañía no los cambio por nada. Saludos.