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'Cuenta contigo'

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¿Has pensado qué pasaría si pudieras elegir, si pudieras empezar a contar con los recursos que tienes en la mochila y con tus experiencias? ¿Qué ocurriría si empezaras a responsabilizarte de forma sana, sin presión, con entusiasmo, de tu proyecto de vida? Seguramente tendrías el control en tus manos. Tendrías las decisiones, podrías creer y confiar en tus ideas, podrías buscar ayuda, valores, motivación, fuerza, lo que fuera, para hacerlas valer.

La persona que cuenta consigo misma no es que no necesite a nadie, es que cree y confía en ella. Es capaz de salir a correr con otros, pero también es capaz de salir a correr sola cuando no tiene a nadie. La persona que cuenta consigo misma puede separarse, perder el trabajo, tener un problema con un amigo y, a pesar de todo, ser capaz de empezar de nuevo, reconstruirse, superar la situación, sufrir pero seguir viva. Una persona que cuenta consigo misma es valiente, equilibrada, feliz, persigue sus sueños, sabe cuándo parar, cuándo dosificarse, cuando merece un respiro y cuándo puede seguir exigiéndose.

Una persona que cuenta consigo misma:

- Elige sus pensamientos, aprende cuáles son los que suman y destierra los que restan. O simplemente, lo acepta, sin más, sin darles la oportunidad de que le desacrediten, molesten, intimiden o bloqueen sus propósitos.

- Gestiona sus emociones, aprendiendo que ninguna es buena o mala, que todas nos hablan y nos cuentan cosas. Aprende a escucharlas y con ello a identificar necesidades que a veces obvia o niega con tal de seguir forzando la máquina.

- Aprende a elegir y prestar atención a sus prioridades, a hacerles hueco y a decir no para poder atenderse y dedicarse tiempo.

- Sabe hablar bien de sí misma. Sabe que se puede ser humilde dando una imagen positiva de ella. Porque la imagen que proyectamos hacia fuera es parte de nuestra carta de presentación. Nadie nos va a respetar si no damos una imagen de merecer ser respetados.

- Es feliz con lo que tiene sin renunciar a seguir creciendo. Se acepta, se quiere, se valora. Es compasiva consigo mismo, tiene paciencia con su cambio pero no deja de trabajar en él.

- Está en continuo aprendizaje. Se siente segura con sus errores, no los justifica y aprende de ellos.

- Se empapa de recuerdos que valen la pena. Es una persona que se queda con lo bueno de las experiencias, de las situaciones y de las personas. Por ello no alberga rencor, ni reproches. Es una persona que está en paz con su pasado. Y eso le permite vivir de forma honesta y plena en su presente.

- Se rodea de personas que vale la pena tener cerca . Una persona que cuenta consigo misma cuenta también con aquellos que le aportan. No me refiero con esto a la gente que nos conviene en el plano materialista o profesional, sino a aquellas personas que nos dan energía, empatizan, nos hacen reír y nos hacen crítica constructiva aportándonos una visión que se nos escapa. Personas que de verdad velan por nosotros como nosotros lo hacemos por ellas.

- Se aprecia, se respeta, no se exige cuando no toca, se habla con amabilidad y cariño como si estuviera aconsejando al mejor de sus amigos.

- Tiene licencia para ganar. Sabe que con sus valores, su fuerza, su espíritu, su capacidad, su talento y trabajo puede alcanzar la meta. Su licencia para ganar no consigue en llegar primero, sino en disfrutar de su pasión para seguir creciendo.

- Una persona que cuenta con ella misma, si no es ahora lo que desea ser, está en camino de serlo.

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Mi último libro, Cuenta Contigo, es un entrenamiento para disfrutar más de la vida, desde la serenidad y el ritmo que cada uno quiera darle a su camino. No hay exigencias, no hay valoraciones, no hay que superar prueba, solo aprender a vivir de forma serena, feliz y plena.