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Figuras ocultas, interesante ilustración del racismo

13/05/2017 10:27 CEST | Actualizado 13/05/2017 10:27 CEST

Figuras ocultas (Talentos ocultos en Hispanoamérica), dirigida por Theodore Melfi en 2016. El guion es del propio Melfi (hombre blanco) y de Allison Schroeder (mujer blanca), pero está basado en el libro biográfico escrito por Margot Lee Shetterly (mujer negra).

Comento estos extremos de género y color porque creo que son significativos. No niego, por supuesto, que los blancos puedan escribir y/o filmar relatos interesantes sobre negros (ejemplo: In the Heat of the Night (En el calor de la noche), dirigida por Norman Jewison en 1967 y basada en la novela de John Ball, ambos blancos. También algunos hombres han hecho lo propio con figuras de mujeres (por ejemplo, El círculo de Pahani o Fucking Åmål, de Lukas Moodysson) pero, ciertamente es mucho más probable que sean los negros quienes se narren a sí mismos y que sean directoras y guionistas quienes se interesen por historias y vidas de mujeres (sobre todo, si son mujeres no especialmente buenorras ni cuya ocupación fundamental sea gustarles a los varones).

Este es un film interesante y digno de verse.

Cierto: ni narrativa ni visualmente innova nada. No rompe ningún molde ni tampoco los lleva al paroxismo y/o a la genialidad, pero maneja muy bien todos los elementos del lenguaje audiovisual. Los respeta y los usa con solvencia y profesionalidad. Estamos, en definitiva, ante lo que se puede calificar como un film bien hecho, porque sabe utilizar la sabiduría y la sofisticada artesanía acumuladas durante estos 122 años transcurridos desde que se inventó el cinematógrafo.

Tiene una eficaz puesta en escena. Iluminación, decorados, planos adecuados a su objetivo, a saber: obtener la mayor eficacia y expresividad. Buen montaje, ritmo estupendo, sabio entramado del guion que va dosificando el hilo narrativo fundamental con los secundarios, las tensiones laborales y las raciales, las historias personales y las corales, etcétera. Excelentes actuaciones, música ad hoc...

En resumen: es una película muy agradable de ver. Mucho más interesante que ese bluf de Lady Macbeth, por ejemplo.

Y cabe preguntarse: ¿por qué los críticos se muestran perdonavidas y despreciativos ante Figuras ocultas pero babean ante Lady Macbeth? ¿De verdad les parecen tan rutinaria la puesta en escena de la primera y tan sublimes esos planos frontales e inmóviles que todos citan al hablar de la segunda?

La potencia del cine para mostrar es inigualable. Y, justamente por esa potencia y capacidad que tiene, apena pensar que la mayoría de los films que llegan al público son abusivamente reaccionarios.

Yo creo que se debe más bien a que en Figuras ocultas no hay mujeres perversas, esas que tanto suelen entusiasmar. Las protagonistas de esta película son negras, no especialmente guapetonísimas y, para colmo, aparecen siempre vestidas de pies a cabeza, no tienen retorcidos planes, ni son pérfidas asesinas, ni sueñan con que las violen, ni viven por y para el amor, ni se prostituyen vocacionalmente, ni se complacen en la violencia, ni ná de ná. Por no haber morbo, no hay ni una sola escena de cama, ¿Cómo?, se preguntarán ustedes. ¿Es eso posible? Pues sí.

Ciertamente, es un guion amable y edulcorado que, si bien ilustra las arbitrariedades, la discriminación y el desprecio que padecían los negros, lo hace sin provocar grandes angustias en los espectadores; solo las justas para crear tensión (una película que se precie tiene que incluir su personaje malo o malillo).

Aún resulta más edulcorado el retrato de la vida privada de las tres protagonistas. Pero vuelvo a lo de antes: los mismos que la miran por encima del hombro considerándola "previsible", ¿no consideran previsible y convencional hasta la náusea un film como Lady Macbeth? Esa maldad femenina está tan manida que ya fue descrita por Vallejo-Nájera, gran psiquiatra franquista, en Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos (sic) delincuentes:

"Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer (...) entonces se despiertan en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas, característica de la crueldad femenina que no queda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión".

En Figuras ocultas, no vemos nada de eso. El film habla de mujeres con vidas normales.

Normales significa, como apunté más arriba, vidas de negras estadunidenses a principios de los años 60, cuando aún existía la segregación racial.

Aquí reside el interés de la película: en la ilustración práctica de lo que implicaban esas leyes injustas e inhumanas. Pues una cosa es saber, así, en abstracto, que la segregación racial existía, y otra, verlo.

La potencia del cine para mostrar es inigualable. Y, justamente por esa potencia y capacidad que tiene, apena pensar que la mayoría de los films que llegan al público son abusivamente reaccionarios.

De modo que sí, me desagrada que un film como este pase relativamente desapercibido.

Quizá en Estados Unidos lo premien, porque su tema que está muy vivo, pero en Europa tiene un panorama complicado porque, como ya señalé, los críticos papanatas no encuentran en él un morbo que los alimente, los cinéfilos, siguiendo nuestros prejuicios, tendemos a clasificarla como "peli-americana-que-ya-veré-si-tengo-tiempo" (yo misma, sin ir más lejos he tardado dos meses en decidirme) y los jóvenes prefieren superhéroes con superpoderes, robots, catástrofes, explosiones, violencia, mundos fantásticos...

Y vuelvo a repetir: ¿es un gran film que marcará la historia del cine? No creo, pero es una buena película. Es interesante, merece la pena verla y puede gustar a jóvenes, mayores y entre dos aguas...

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