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Lo que tiene Pedro Sánchez en la cabeza

01/06/2017 07:25 CEST | Actualizado 01/06/2017 11:03 CEST
EFE

Son días de dar vueltas y vueltas a nombres e ideas para no volver a equivocarse. En la coctelera que es ahora la mente del secretario general del PSOE, hay apellidos previsibles y otros con los que habrá que irse familiarizando, como Santos Cerdán o Ander Gil.

Una de las cuestiones que más preocupan a Sánchez es acertar con el secretario de Organización. Después del desatino que fue elegir a César Luena, al que en el partido se considera responsable de muchas de las brechas que se abrieron con los barones y buena parte de la vieja guardia, ya no puede equivocarse.

Necesita a alguien con mano izquierda, que tenga la suficiente inteligencia emocional como para atender las distintas sensibilidades y sofocar los conflictos en lugar de provocarlos. "Aunque Adriana Lastra y José Luis Ábalos sirven tapar cualquier agujero y son candidatos ideales para varios puestos", el nombre más valorado en estos momentos es el de Santos Cerdán, secretario de organización de Navarra, según uno de los cargos de confianza de Sánchez. Cerdán ha sido una revelación para el líder del PSOE en los últimos tiempos.

Los portavoces en el Senado y en el Congreso son cruciales para capitanear la nueva estrategia. Estar fuera de ambas cámaras es un problema, no existe foco mediático, lo tiene que crear él. Por eso, el equipo de Sánchez trata de hacer de la necesidad virtud. "Ni Iglesias ni Albert Rivera estaban en el parlamento cuando crecieron como líderes. El Congreso puede aislar. Tenemos el reto de que siga en la calle con la gente, con las organizaciones civiles y con las ruedas de prensa. Pero hay que encontrar dos personas muy potentes en el Congreso y en el Senado", dice uno de sus asesores.

"Tenemos que recuperar el voto en las grandes ciudades, que vuelvan los autónomos y profesionales liberales y los jóvenes", dice un miembro del núcleo duro de Sánchez.

El paso de Ábalos por la portavocía apunta a que va a ser transitorio, le quiere aún más cerca. Y además, sigue pensando en apostar por una mujer, para sumarse al debate con Soraya Saénz de Santamaría e Irene Montero. Adriana Lastra tiene casi todas las papeletas. Otros nombres que suenan, como el de Margarita Robles, esconden pegas diferentes a las que se manejan. No es un problema que Robles sea jueza y no tenga carné del PSOE. José Antonio Alonso, el último portavoz de Zapatero, también era juez y tampoco tenía carné. Mª Teresa Fernández de la Vega, lo mismo. El inconveniente de Margarita Robles es que tiene vida propia y se maneja a su aire, cuando en los partidos lo que prima es el control de sus cargos. El jefe va a estar en Ferraz y el acoso a Rajoy y al PP, que va a ser incesante, hay que manejarlo con tino y control de los tiempos, para ir cargándose de razones ante una posible moción de censura a medio plazo.

Como Pedro Sánchez no va a entrar en el Senado, a pesar de las especulaciones, la portavocía en la cámara alta adquiere una dimensión importante. Ander Gil, senador por Burgos, es un perfil que se ajusta a lo que el líder tiene en la cabeza. La asturiana Luisa Carcedo podría ser la alternativa a Gil si en el Congreso se optara por un hombre de portavoz. Lo que está claro es que la mayoría de los 15 diputados que le han apoyado en la travesía de los últimos meses tendrán un hueco en la Ejecutiva.

Otro de los decisiones que tiene que tomar es cómo rodearse de un think tank potente e incontestable, en el que entre savia joven. "Tenemos que recuperar el voto en las grandes ciudades, que vuelvan los autónomos y profesionales liberales y los jóvenes. Podemos ha desaprovechado la ocasión de estos meses, en los que nosotros estábamos fatal", reconoce un miembro del núcleo duro.

La masa crítica que le arropa –José Félix Tezanos, Manuel Escudero, Cristina Narbona, Josep Borrell, Carmen Calvo y Beatriz Corredor- debe incorporar a jóvenes solventes que introduzcan las tendencias y demandas con las que se identifica el electorado que han perdido. Muchos nombres flotan en el ambiente, incluso de otros partidos y procedentes de la universidad, pero esto, como otras muchas cuestiones, queda para después del Congreso del 16 al 18 de junio. "Ganar ha sido lo más fácil, ahora empieza lo difícil", sentencia uno de los diputados más sanchistas.