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Los 80.000 euros (por ahora) del 'crowdfunding' de Pedro Sánchez asustan

16/03/2017 17:50 CET | Actualizado 16/03/2017 18:51 CET

Calculadora en mano, los rivales del ex secretario general socialista no hacen más que sumar las donaciones que no cesa de recibir el crowdfunding 'bancal de rosas', puesto en marcha para sufragar la campaña de Pedro Sánchez recuperar la dirección del partido.

Ya no es solo que los militantes completen el aforo de cada acto –en los que muchos se quedan sin entrar, como este fin de semana en Cádiz-, sino que encima están dispuestos a financiar con dinero de su bolsillo la batalla contra la candidata de la gestora, Susana Díaz. Así se están pagando los sondeos y las encuestas de uso interno, la dedicación de personal durante estos meses, el alquiler de oficina, los desplazamientos, la estrategia web...

Sin el colchón de los fondos del propio partido del que gozan sus rivales, según fuentes sanchistas, sus seguidores se tuvieron que poner las pilas para poder financiar la infraestructura mínima para echar a andar. Sus expectativas iniciales no sólo se han cubierto, sino que se superan día a día. Son el enemigo a batir. Para los militantes que quieran acudir a los actos no hay autobuses gratuitos puestos por las distintas federaciones para trasladar a los interesados. Federaciones que, por regla general, sí se ofrecen, unas veces para Susana Díaz y otras para Patxi López.

"Todavía quedan muchos días", advierte el hombre que diseñó la candidatura del candidato vasco, a la vez que se desmarca de la organización de una campaña en la que se les resisten los asistentes. "En Fraga (Huesca) fueron 13 personas y en Entrevías (Madrid) había 30", responde con cifras e ironía un colaborador de la gestora sobre el tirón de López, quien reconoce que Sánchez o Díaz multiplican por diez. En el caso del ex secretario general, no solo él congrega multitudes, sino también gente de su equipo, como Odón Elorza, Zaida Cantera o Adriana Lastra, que en Alcorcón reunió a 500 simpatizantes y militantes.

Frente al crowdfunding de Sánchez, Patxi López ha montado una pasarela de pago a través de Paypal o de ingreso directo en una cuenta corriente, un método que sus rivales señalan como más opaco, pues se trata de transferencias que no se pueden consultar.

"El crowdfunding es absolutamente transparente. Hemos registrado en el Ministerio una asociación y hemos desarrollado nuestra propia plataforma porque las que había no estaban preparadas para proyectos políticos. Cada persona que dona recibe en su correo un certificado de la asociación, especificando la cantidad que ha donado", explica Juanma Serrano, quien fuera jefe de gabinete de Sánchez y que ahora está al frente de la campaña.

En los lugares que recalan, son los propios militantes los que han montado plataformas de apoyo. "A nosotros nos llama para un acto la plataforma de Melilla, por ejemplo, y allá vamos. Son ellos los que lo organizan todo", continúa. Hasta la fecha, el acto con más participantes ha sido el de Dos Hermanas, con 3.000 personas. Nada que ver con la escasez que caracterizaba los actos de la última campaña electoral, donde había que arrastrar a los militantes para que acudieran. Se ve que el poder de seducción tiene que mucho que ver con la sensación de apoyar a un candidato no oficialista.

Los precursores

"He visto cómo en una urna transparente, donde se metían cuatro euros por cabeza, una señora quería dejar 50 y le dijeron que no. Con el crowdfunding, la militancia se ha organizado. Cuando Odón Elorza y yo empezamos los primeros viajes, lo pagamos todo de nuestro bolsillo", explica Zaida Cantera, la excomandante del sector crítico que no se bajó del "no es no" a Rajoy ni siquiera cuando Pedro Sánchez dudaba entre volver o quedarse en casa. Desde el domingo, el eslogan ha cambiado a positivo, ahora "sí es sí".

Es cierto que ella y Elorza –el exalcalde de San Sebastián- empezaron en las primeras semanas solos. "Sofía (Hernanz) y Pere (Joan Pons) –ambos diputados por Baleares- tenían más difícil moverse desde las islas; a Rocío Frutos le sucedía lo mismo desde Ourense. A Mariluz Martínez Seijo (diputada por Palencia), su cúpula le dijo que ya habían votado 'no', que no se significara; Susana Sumelzo era cargo en Aragón", justifica Cantera, ante la soledad de las primeras exploraciones de Elorza y ella.

Ahora las cosas han cambiado tanto que la gestora y los partidarios de Patxi López les siguen más que nerviosos, aunque conteniéndose. Los grandes grupos de comunicación no hacen crónicas de los mítines de los sanchistas, pero la prensa local y las redes sociales sí. Asisten y cuentan en los actos. Allí donde se venden pulseras a un euro para sufragar un autobús, camisetas, chapas, tazas. "Se organizan igual que nos organizábamos para financiarnos la excursión de fin de curso", cuenta una de las colaboradoras de Pedro Sánchez.

Fue el acto de Xiribella (Valencia) el que marcó un impasse, cuando Pedro Sánchez aún no se había aclarado del todo y César Luena organizaba comidas con él y otros antiguos amigos "para convencerle de que era un error que regresara", comenta uno de los entrevistados para este artículo. Pero Xiribella y sus 1.000 asistentes fueron un pistoletazo de salida.

Con todo, Odón Elorza –que desde octubre ha cubierto más de 30 actos, como Cantera- sabe que las cosas no van a ser fáciles. Como todos sus compañeros que apoyan al sanchismo, conoce de primera mano que les queda mucho camino por recorrer y que su principal problema van a ser las presiones del aparato, todo lo que Andalucía tiene atado. "Dicen que ellos –los susanistas- han hecho muy bien las cuentas y tienen todos los datos. Creen que el tiempo les va a beneficiar. Tienen a mano las presiones conocidas –llamadas a los alcaldes, amenazándoles con quitarles subvenciones o proyectos de futuro- más los grandes medios a su favor. En la recogida de avales se van a movilizar muy bien. Tienen también a la vieja guardia , los antiguos altos cargos... Bueno, tenemos que seguir trabajando".

Cantera y sus compañeras defienden que eso también lo saben, pero la excomandante recuerda de dónde vienen y lo que está significando el crowdfunding. "Al principio, nos pedían un número de cuenta para ayudarnos con la gasolina y demás gastos. Ha habido actos incluso donde me dejaron un puñado de billetes en la mano, recogidos entre los asistentes, pero lo rechazamos. Tampoco hemos querido dar un número de cuenta, porque las donaciones pueden ser anónimas y no se consienten grandes cantidades. Los militantes jóvenes ven un problema en el crowfunding: la gente mayor –mayoritaria entre votantes socialistas- no maneja las redes, pero preferimos que se dirijan a jóvenes que les ayuden, que lo hagan mediante tarjeta de crédito. Así evitamos insinuaciones maliciosas, como las que han sugerido diciendo que estábamos blanqueando dinero. ¿De donde?", se pregunta Cantera.

Con malicia o sin ella, los sanchistas van llenando, pero la duda de sus contrincantes es si a los actos acuden militantes o simpatizantes. Y estos últimos no van a votar, se pongan como se pongan.

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