BLOGS

Un Gobierno de mujeres

15/04/2016 07:27 CEST | Actualizado 15/04/2016 07:27 CEST

2016-04-13-1460559094-4763604-monicaoltra.jpg

Manuela Carmena, Soraya Sáenz de Santamaría, Mónica Oltra, Inés Arrimadas, Zaida Cantera, Irene Montero, Meritxell Batet, Marta Martín, Victoria Rosell, Cristina Cifuentes, Ana Oramas, Ada Colau... Una docena de mujeres que habrían sido capaces de negociar de otra manera, explorando todas las vías y agotando los tiempos sin levantarse de la mesa hasta el final. Aunque no todas están seguras de que ellas hubieran logrado formar Gobierno, sí coinciden en que las cosas hubieran sido diferentes.

El exceso de testosterona del que habló Manuela Carmena en este periódico, o la teoría de Mónica Oltra de que "ya ha pasado el momento del macho alfa" confirma que las actuales lideresas políticas lo habrían enfocado de otra manera con resultados que quizás nos hubieran evitado unas nuevas elecciones. Y con ello, el riesgo de que el cabreo de los votantes se materialice en una patada a la clase política.

"Los estudios de gestión de conflictos muestran que cuando la negociación está a cargo de mujeres, se llega antes a acuerdos. Primero porque somos más conciliadoras por naturaleza y más empáticas. No nos queda más remedio que conciliar en todos los ámbitos. Y segundo, porque en el sistema patriarcal en el que nos movemos, el varón es la voz más influyente y tajante". Zaida Cantera, ex comandante y diputada socialista tiene muy estudiados los valores de la mujer como mediadora.

2016-04-13-1460557674-5896216-zaidacantera.jpg

Foto: PSOE

Su formación militar la impide concebir la posibilidad de levantarse de una mesa de negociación sin lograr los objetivos fijados. Vienen a la conversación negociaciones de intercambio de rehenes, negociaciones de paz o con las FARC, en las que hay que ceder porque tienes que conseguir algo. "Aquí no había que intercambiar prisioneros, pero cualquier negociador sabe que hay que dejar las discordancias para el final. Antes es preciso encontrar el mínimo común denominador y, cuando ya te conoces lo suficiente, abordar las discordancias". Cantera añade el punto flaco de las féminas: "Somos buenas negociando para los demás. Cuando lo hacemos para nosotras mismas, somos más complacientes".

La portavoz adjunta de Podemos y jefa de gabinete de Pablo Iglesias, Irene Montero, reconoce que "han faltado mujeres en la negociación. Tendríamos que haber sido la mitad. Somos más negociadoras. No tenemos que levantar la voz, ni dar gritos. En un espacio construido por hombres para hombres, somos más dialogantes y escuchamos de otra manera. Feminizamos la política. Lo cual no está reñido con la defensa de los intereses". Aunque no le parece que sea la falta de más mujeres en las negociaciones a diversas bandas que se han desarrollado en los últimos meses lo que ha frustrado el resultado. "La cuestión de la negociación no ha tenido tanto que ver con la presencia de más mujeres sino con decisiones políticas".

2016-04-13-1460558025-1228971-montero.jpg

Foto: EFE

En eso coincide plenamente con Marta Martín, portavoz adjunta de Ciudadanos y la única mujer en el equipo negociador de su partido. "He negociado con mujeres y hombres y la verdad es que la negociación ha sido igual, no es cuestión del sexo sino del talante. Depende de la voluntad real de quienes se sientan. PP y Podemos han estado jugando a ir a las elecciones".

2016-04-13-1460558246-6582031-ciudadanos.jpg

Foto: EFE

En cambio, su colega Inés Arrimadas considera que "la nueva etapa política no se habría podido iniciar sin la presencia de más mujeres al frente. La contribución femenina al consenso es obvia y necesaria. No podemos ir al extremo de que creer que los hombres no serán capaces de dialogar y que, por tanto, solo se negocie entre mujeres o se apueste por un Gobierno exclusivamente femenino".

2016-04-13-1460558393-7677852-ines.jpg

Foto: EFE

A quien sí que le gustaría experimentar con un Gobierno solo de mujeres es a la jueza Victoria Rosell, de Podemos. "Me encantaría un Gobierno de mujeres. Quizá sea ya momento de esa reparación histórica. Como imagen es muy potente, mucho más que las mujeres en el IBEX o en las instituciones". Rosell incide en que " estamos más acostumbradas a negociar y conciliar en todos los ámbitos. En las negociaciones, es muy importante la empatía femenina, pero creo que en este caso concreto, la negociación no habría durado más con más mujeres, porque no era un problema de empatía, sino de que unos hablábamos de políticas y otros solo estaban manteniendo una pose".

2016-04-13-1460558725-4051437-rosell.jpg