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¿Qué se siente al volver a tu país después de muchos años fuera? 

13/04/2017 20:29 CEST | Actualizado 24/04/2017 13:18 CEST

Pixaby

¿Qué se siente al volver a tu país después de muchos años fuera? apareció originalmente en Quora un lugar para adquirir y compartir conocimiento y entender mejor el mundo.

Respuesta por Dieter Neth:

Para mí sigue siendo difícil. Tal vez más ahora que al inicio, ya que la salida de México en 2011 se debió a que la vida allá se volvió insoportable. Yo tenía 28 años cuando me casé con mi actual esposa, mexicana. Acordamos que íbamos a vivir allá en Ciudad Juárez, Chihuahua. Y así fue. Construimos toda una vida en aquella tierra árida: casa, luego otra casa más grande, empleos, negocio propio, la familia de ella, amigos y vecinos. Nuestras hijas nacieron en México e hicieron gran parte de su escuela allá. Tan seguros estábamos de que nunca regresaríamos, que nunca me preocupé de que aprendieran alemán, sino inglés, teniendo tan cerca la frontera de EEUU.

Pero no iba a ser así. Básicamente, la guerra al narcotráfico del régimen de Calderón, desatada de forma abrupta en el 2007, acabó con todo. Los que se pudieron ir, aunque tuvieran que perder algo, se fueron de ahí, lo mismo que hicimos nosotros. Llegamos a Suiza solo con lo que pudimos cargar, ademas de unos pocos muebles y recuerdos de valor sentimental. No nos fue posible lograr un buen precio para vender la casa, la guerra no ayudó nada al mercado de bienes raíces.

Una vez aquí, al principio me sorprendió cómo el país no parecía haber sufrido cambio alguno. Regresábamos a mi pueblo natal para facilitar el nuevo comienzo. ¡Hasta el alcalde era el mismo! Tenía la ilusión de que me iba a colocar sin problemas en mi profesión original de químico, aquí en la industria farmacéutica, pensando que mis conocimientos de ingles y español me ayudarían. Pero no fue así. Pronto me di cuenta de que con 49 años uno es demasiado viejo y no tenía suficiente experiencia en mi carrera debido a que en el norte de México hay poca industria química. Tuve que conformarme con un trabajo manual en un almacén, con un sueldo que apenas pagaba las facturas.

Pronto, la vida diaria se me empezó a complicar. Vecinos "metiches", gente miedosa por todo, falta de alegría, caras amargas por doquier. Ya no encajaba aquí y recordaba realmente poco de mi juventud. Los amigos de la soltería, los pocos que volví a encontrar, parecían haber cambiado. No habíamos compartido nuestras vidas, y no tuvimos mucho de qué hablarnos. O tal vez era yo el que había cambiado... Sí, así fue, lo supe cuando un tipo se comunicó conmigo a raíz de encontrar un texto que publiqué en un blog con mi nombre real y con el que pudo buscar mi teléfono. Esta persona me comentaba cosas de aquel tiempo pero, ¡qué verguenza!, no supe quién era. Su nombre no me decía nada, lo había borrado de memoria.

Así llegue prácticamente a una tierra extraña, con costumbres que por lo general no me agradan, donde realmente no conozco a nadie. Literalmente, tuve que iniciar otra vez una vida nueva, con 49 años, aprender todo lo de los rigores de recibos, demandas de cobro, deberes y límites, leyes petulantes y gente que pasa su vida buscando errores en los demás. Sí, tuvimos muy buenas razones para salir del país en el 1990. Algunas veces pienso que hubiera sido mas fácil aguantar las fechorías de los narcos en Juárez que la insistencia de hacerme la vida miserable de mis paisanos aquí.

Pero me sirve de consuelo ver a mi esposa feliz aquí. Debido a algunos contratiempos de salud, no puede trabajar a tiempo completo. Así acabó con el estrés de la vida laboral. También nuestras hijas se adaptaron bien. Dos de ellas terminaron su formación profesional, habitual aquí en la mayoría de los casos en lugar de una carrera universitaria. Una se casó con su novio de la preparatoria y las tres lograron, en poco tiempo, buena fluidez con el alemán.

Lo bueno es que sí rescaté lo mas importante de México: mi esposa. Sí, también las hijas, pero éstas tarde o temprano se irán y vivirán su vida, son jóvenes. Pero nosotros dos seguimos compartiendo nuestras vidas y nos sigue gustando arreglar el mundo con unas tazas de café. Fue ella quien me hizo reconocer que sí hubo cambios aquí después de todo. Ella vivió tres meses en este país y vinimos de visita cinco veces en 21 años.

  • Se siente un frescor en el ambiente, el olor estancado a museo y castillo viejo, que según ella se percibía, ya no está.
  • La gente es un poco más abierta a los que vienen de afuera. Ya no se la quedan mirando tanto, aunque la siguen confundiendo con una tailandesa. Pero también hay mas basura en las calles, algo que a mi esposa no le gusta nada.
  • No hay problema para encontrar los ingredientes para la comida mexicana, debido a que muchos de mis paisanos hicieron lo mismo que yo casándose con gente de fuera. Y otra gente vino a vivir aquí, del este de Europa y de Asia.
  • Muchos de los jóvenes aquí ya no son tan secos y serios. Mientras que con gente de mi edad salgo pronto discutiendo, tengo mejores pláticas con personas mucho mas jóvenes que yo. O con gente de afuera. De Albania, Irak, Ucrania, Italia, Alemania.

También fue muy sorprendente observar la diferencia del aspecto físico del paisaje. Los prados ahora se mantienen verdes prácticamente todo el año, y si se vuelven un poco pardos es en verano, no en invierno. Están desapareciendo los abetos de los bosques cercanos y se ven mas robles. Hay más sol en noviembre y mucha menos neblina. Puedo ir en bicicleta al trabajo todo el año porque raras veces hay nieve en el pavimento. Hasta en las montañas cercanas a mi pueblo, donde de niños fuimos a esquiar, ahora hay nieve en muy pocas ocasiones y ésta dura muy poco. Así puedo cultivar mi colección de cactus en el balcón casi todo el año, igual que el nopal comestible, el laurel y el romero.

Lo que más nos gustó a todos es que ya no hay necesidad de sentir miedo al salir. Cuando se oyen balaceras, es el ejercito practicando en un área despoblada en los alrededores del pueblo. Las instituciones de los tres niveles de gobierno funcionan bien y casi nunca se tienen que hacer colas. También las instalaciones de salud son funcionales y existe un sistema de transporte público que hace posible una vida agradable sin automóvil propio.

Ya no hay necesidad de esperar la temida llamada de las 8 de la mañana: "Todo bien, ya regresé, estamos bien". Las cosas alcanzaron tal grado en México que uno nunca sabía si nos volveríamos a ver en la tarde y eso nos cambió a todos. Veo aquí a mis compañeros hacer planes a 10 años o para la tercera edad. Nosotros hemos aprendido a vivir al día. Y como nunca se sabe, aprovecharlo bien.

Tal vez por eso no hemos desperdiciado nuestro tiempo juntos con pleitos que no vienen al caso. También nuestras hijas muestran algo de sangre fría cuando se trata de hechos sorprendentes, como lo de los atentados en Francia y Alemania. "Cuando te toca, te toca" es su lema y también el mío. ¿Qué casco para bicicleta o preocupaciones por la salud? A nosotros no nos tocó en Ciudad Juárez. A muchos mas infortunados, sí. Pero sí aprendimos a apreciar lo bueno que recibimos de la vida, por insignificante que pueda parecer.

Considero que aquellos años, de 1989 a 2011, probablemente los voy a recordar como los más provechosos, aventurados y bien vividos, tanto en lo material como en el ámbito espiritual. Fue en aquella tierra donde experimenté mi primer beso, el primer amor y también el amor de por vida. Es ahí donde me he sentido aceptado y apreciado. ¡Tantas de estas sabrosas pláticas! Amistades duraderas. La "familia política" que he llegado a querer como la mía o tal vez más. Los horizontes eternos, la soledad abrumadora del desierto, la luz blanca, brillante del sol y el aire ligero y seco.

Sí teníaa muchas y muy buenas razones para sugerir a mi esposa que debíamos vivir allá. Al igual que hubo muchas razones para que ella me pidiera que regresáramos.

Esta preguntaapareció originalmente en Quora, un lugar para adquirir y compartir conocimiento, capacitando a la gente a aprender unos de otros y comprender mejor el mundo. Puedes seguir a Quora en Twitter y Facebook. Más preguntas:

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