BLOGS

Política con los fósiles de Atapuerca, mientras el CENIEH se vacía

28/04/2015 07:18 CEST | Actualizado 27/06/2015 11:12 CEST
ROSA M TRISTAN

Seis años después de su inauguración a bombo y platillo por la reina Sofía, el Centro Nacional de Investigación en Evolución Humana (CENIEH), creado en Burgos a la sombra del proyecto de Atapuerca, y que pretendía ser el gran centro europeo de referencia en paleoantropología, es hoy un moribundo, prácticamente vacío y cada vez más alejado del equipo que lo impulsó. La última noticia que ha llegado a este Laboratorio es que la especialista en dentición María Martinón-Torres se va a la prestigiosa University College London, desde donde seguirá escribiendo la historia de nuestro pasado que es capaz de leer en muelas y dientes y desde donde creará un puente que una los yacimientos burgaleses con la ciencia que se hace al otro lado del Canal de la Mancha.

Su marcha es una más en la sangría que ha habido en el CENIEH en los últimos tiempos, si bien nunca levantó cabeza al abrirse justo cuando comenzaba la crisis, en la primavera de 2009. El cambio en la dirección que tuvo lugar a comienzos de 2013, como ya comenté en este blog, no ha hecho sino empeorar la situación. De hecho, en los últimos tiempos, y a la sombra de la refriega electoral, han aparecido en El Correo de Burgos diferentes noticias apuntando a que el problema está en que los tres codirectores de Atapuerca (Eudald Carbonell, Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro) tienen los fósiles "secuestrados" en sus centros de investigación. Artículos incendiarios, firmados por políticos del PSOE o noticias de tono similar, todas de corte político, que han exasperado a los investigadores, enrareciendo el ambiente. Hoy apenas quedan media docena de investigadores (menos que técnicos de laboratorio) en un centro de 11.000 metros cuadrados.

La secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, me negaba el otro día que esa situación pudiera darse en un centro de primer nivel. Pues sí. Vela tampoco supo evaluar a cuánto asciende la fuga de cerebros, a la que se suma ahora la investigadora, aunque ACCETE casi lleva 500 registrados. El INE indica que hemos perdido 11.000 en 5 años.

maria martinon María Martinón-Torres, en La Galería de Atapuerca, el verano pasado.

La salida de María Martinón-Torres, a quien muchos veían como un gran valor de futuro para el CENIEH, no es ajena a la dejadez de las administraciones por solucionar los problemas del centro, que van mucho más allá de los económicos. Y es que para investigar es importante la ilusión y la motivación, y todo parece indicar que en el CENIEH hay mucho desgaste personal, aderezado ahora con una pelea política que envenena el ambiente. Para quienes analizan ahora los fósiles, están mejor donde están, en proceso de investigación en Madrid y Tarragona. Y en todo caso, apuntan, la entrega es un proceso largo ya en marcha, pues muchos se pueden ver en el Museo de la Evolución. ¿Para qué crear bronca con ello?, se preguntan varios miembros del equipo. De hecho, los fósiles se están restaurando y estudiando con dinero de diferentes administraciones. Y continuamente salen nuevos resultados, como el de hace unos días, algo mucho más importante que la bronca política.

Pero el director del CENIEH, Alfredo Pérez, tiene otro punto de vista y desde que llegó puso el tema sobre la mesa, para exasperación de los tres codirectores de Atapuerca: "Lamentablemente, aunque la Junta ostenta el 50% del CENIEH prefiere no facilitar la agrupación de los fósiles. No es la actitud del Ministerio de Economía [donde se encuadra el I+D+i], que tiene el otro 50% y en esas estamos. Los fondos gastados son públicos: unos de la Junta para las excavaciones y otros del Estado para la investigación. Es una lástima que las investigaciones no se abran a otros equipos nacionales e internacionales que lo están demandando continuamente. Se justifica muy mal el decir que lo podrán hacer una vez que se finalice las excavaciones de determinados niveles. Dada la riqueza de Atapuerca, eso puede no pasar nunca. En los últimos 25 años no se ha entregado ningún registro como marca la ley de Patrimonio a excepción de las piezas expuestas en el MEH", señalaba Pérez a la autora de este artículo.

Sea como fuere, la marcha de Martinón-Torres a la University College London no significa que se desligue de Atapuerca, pese a la distancia. La investigadora lo ve como una nueva oportunidad que se abre para ella y para Atapuerca. Y demuestra el interés que tienen en la UCL por este proyecto y sus investigadores, ya que se quiere que sus estudiantes colaboren en las campañas de excavación.

Esta semana, Carmen Vela, en un encuentro con periodistas científicos, señalaba que lo importante es generar talento y capacidad para emplearlo; también comentó que otro objetivo era generar movilidad entre sectores (universidad, Organismos Públicos de Investigación -OPIS-, empresas) y reconocía que sus colegas del Gobierno no ven con buenos ojos eliminar burocracia para facilitar el trabajo de los investigadores españoles. De momento, y aunque anunció que este año se van a crear casi 2.000 plazas en su negociado (1.500 de jóvenes y 199 en OPIS), lo cierto es que los científicos no ven las ventajas de quedarse en España. Y menos si les enzarzan en peleas que poco tienen que ver con su trabajo y mucho con una estrategia política para poner en duda su dedicación, a costa de réditos electorales. En definitiva... ¿Marca España?

Este post fue publicado inicialmente en el blog de la autora

OFRECIDO POR NISSAN