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En Cataluña, algunos están contra la enseñanza del inglés

23/01/2017 07:22 CET | Actualizado 23/01/2017 07:22 CET

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Foto: ISTOCK

Aunque resulte difícil de creer, en Cataluña hay personas que están en contra de que se mejore la enseñanza del inglés. No es algo que se dé en la calle, evidentemente, sino entre políticos y asociaciones politizadas. En Cataluña, como en el resto de España, la mayoría de la gente considera que el aprendizaje del inglés es muy importante y que en nivel que se da en las escuelas es insuficiente.

En el caso de la Consellera de Educación, su rechazo a implantar en esta Comunidad Autónoma un sistema de educación trilingüe se produce, digamos, por elevación. Según sus palabras, el trilingüismo es un modelo "caduco y superado" y en Cataluña hay un sistema plurilingüe. O sea, que España es el país con peor nivel de inglés de la Unión Europea, pero en Cataluña, el trilingüismo, que nunca se ha llegado a implantar, ya está desactualizado. A cambio, hay un supuesto sistema plurilingüe, pese a que no hemos logrado averiguar cuántas lenguas se imparten, en cuántos centros y con cuántos profesores cualificados.

El argumento del "plurilingüismo" es el que utilizan los detractores de implementar un sistema con tres lenguas vehiculares en las escuelas. Según ellos, como en Cataluña se hablan más de 200 lenguas, todas deben impartirse en las escuelas. En esa línea se expresa también Irene Balaguer, de la Asociación de Maestros Rosa Sensat, que considera que con tantas lenguas que se hablan, no hay que decantarse por el inglés. Para reforzar esta afirmación, en un debate sobre el tema se refirió a un instituto de Berlín donde las lenguas que se impartían -además del alemán- eran el latín y el chino, lo que, según ella, lleva a la conclusión de que "en el tema del inglés estamos patinando" (a partir del minuto 51:45). No pongo en duda que exista ese instituto en Alemania, pero, obviamente, no es lo habitual en ese país donde, de forma mayoritaria se estudia inglés como primera lengua extranjera y español o francés como segunda.

Estos detractores del inglés han dado un paso más y ya se manifiestan abiertamente en contra de que se le dediquen más horas a esta lengua en los centros escolares.

Ahora, estos detractores del inglés han dado un paso más y ya se manifiestan abiertamente en contra de que se le dediquen más horas al inglés en los centros escolares, como hemos podido comprobar en las jornadas sobre el trilingüismo tituladas "Lenguas acosadas", que fueron realizadas los días 13 y 14 de enero con el patrocinio de la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Sitges y publicitadas por el Departamento de Filología Catalana de la Universitat de Lleida.

El cartel publicitario de estas jornadas muestra una bola en la que aparece escrita la palabra trinlingüismo y que derriba unos bolos en los que pone catalán, aranés, gallego, vasco y asturiano. En este mismo cartel acusan al inglés de ser un "verdadero caballo de Troya" que pretende "arrinconar las lenguas minorizadas en las aulas y, más grave todavía, como lengua de convivencia y relación en los centros educativos".

Resulta muy difícil encontrar un equivalente a esta iniciativa en cualquier democracia de nuestro entorno y, hasta donde yo sé, solo el Tea Party tiene una posición similar de defensa del monolingüismo en las aulas. Pero por si todo esto fuera poco despropósito, en esas mismas jornadas que tienen como hipótesis principal que un sistema trilingüe es un atentado contra las lenguas minoritarias, uno de sus más ilustres ponentes, el doctor en Filología Catalana Lluís de Yzaguirre, afirmó que "una sociedad que sepa tres lenguas, que eso es lo que yo llamo oligolingüismo, es una sociedad pobre porque debería saber cuarenta o cincuenta". Estupendo.

Así, pues, en Cataluña, que se den más horas en inglés o español produce un daño irreparable en el catalán pero, sin embargo, aprender muchas, no. No sé muy bien cómo piensan hacerlo y con qué recursos, pero hasta el momento, la única manera de aprender un idioma es dedicándole mucho tiempo y esfuerzo, así que las horas que le piensan dar al chino, árabe, tagalo, lituano, ruso y cuantas lenguas piensen enseñar hasta llegar a las cuarenta o cincuenta del Dr. Yzaguirre se van a tener que quitar del resto de asignaturas impartidas en catalán, que es la única lengua vehicular en las escuelas catalanas. Siempre nos quedará, por supuesto, la opción Matrix de implantar un chip que nos permita aprender todos los idiomas que queramos en cuestión de segundos.

En todo caso, insisto, estos son posicionamientos políticos sin ningún tipo de criterio pedagógico ni conexión alguna con el sentir mayoritario de la población. A día de hoy, el inglés constituye una herramienta fundamental para la comunicación, el estudio, la investigación y un mundo laboral cada vez más globalizado. Nuestros jóvenes no pueden perder oportunidades por no tener un buen nivel de inglés como tienen los jóvenes del resto de Europa.

Por ese motivo, se tiene que generalizar el inglés como lengua vehicular en todos los centros escolares, aumentar la dotación de profesores para poder impartir las clases con ratios adecuadas y desdoblamientos según los niveles así como facilitar la contratación de auxiliares de conversación para poder ofrecer al alumnado un adecuado modelo fonético. Y, por supuesto, favorecer todo tipo de intercambios y estancia en el extranjero para profesores y alumnos.

Ya es hora de ganar el futuro y de dar a nuestros jóvenes y no tan jóvenes todas las herramientas para estar preparados para todos los retos que nos esperan.

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