Dos años después del 15M las ideas que este movimiento inspiró están más fuertes que nunca: hasta un 78% de los ciudadanos opina que tiene razón. Iniciativas como Ahora Tú Decides, nacidas al calor de sus valores, quieren dar un paso más y poner sobre la mesa un proceso de decisión abierto a la ciudadanía.
Todas las noches voy a dormir con una alarma de sirena, un extintor de incendios y una escalera de cuerda al lado de la cama, por si sufro otro atentado. Desde hace años, he sufrido cientos de atentados: cócteles Molotov y ladrillos arrojados por las ventanas, tres bombas incendiarias y una bala a través del buzón.
No sólo hay pimientos. Hay muchísima verdura, carne, leche, comida precocinada, toneladas de yogures todos los días, camiones y camiones de fruta un poco fea, huevos, pescado, montañas de pan y bollos, azúcar, conservas, infusiones, café. Millones de productos en buen estado. ¡Nada de eso es basura! ¿Qué hace en el contenedor?
Obama dará el discurso del Estado de la nación y esperamos palabras resolutas sobre la reforma migratoria. Es el resultado de más de 10 años de activismo organizado, persistente y efectivo. El movimiento de los soñadores nos muestra adónde podemos llegar a través de la acción colectiva y no hay ninguna razón por la que activistas españoles no puedan efectuar los cambios que desean.
La sentencia de un juzgado danés conocida el martes por la que Dinamarca deberá indemnizarnos por las semanas de cárcel que pasamos tras aquella acción debe ser también motivo de reflexión. Ojalá sirva para volver a animar un activismo que ahora mismo se ha convertido en imprescindible, porque la sociedad necesita retomar la iniciativa y forzar cambios profundos.