El apoyo mostrado por Rajoy al Tratado de Comercio de Armas ha sido constante. El reto ahora no es solo firmar y ratificar el tratado, algo que esperamos que haga pronto. Si no también convencer a otros Estados para que lo hagan rápidamente y lo trasladen y pongan en práctica a través de su legislación nacional.
En 2012, el sector de armas destinadas a la caza y actividad deportiva empleó directamente a 98.000 personas. Al contar los empleos indirectos se llega a 210.000 personas. La industria generó una actividad económica de 31.840 millones de dólares estadounidenses, según la National Sports Shooting Foundation.