A catalanes y valencianos nos une historia y lengua, y sobre todo, intereses económicos. Son dos pueblos con vocación exportadora que son gran proveedor y cliente mutuo, y a los que ahora más que nunca les unen los lazos bancarios; pero hay un proyecto común más importante: el Corredor Mediterráneo.
Será a partir de este año cuando el sector del ferrocarril ya liberalizado para las mercancías pase a estarlo también para los viajeros. Nuestra Renfe, como nuestra Iberia, pronto no serán más que "uno más" entre toda la oferta; y nosotros acabaríamos optando por las Ryanair de los raíles si Renfe se anquilosa.