Cada vez que alguien dice "no, eso es un insulto", cada vez que alguien dice "soy así", cada vez que alguien cambia de canal, apaga la radio, rompe la página de un periódico o no bota cuando se le insta a que lo haga (recordad el "maricón el que no bote"), se enciende un puntito luminoso en el panel de las microluchas.
Malta me ha reventado en la cabeza y en el corazón, porque al decir Malta solo puedo evocar a Tonio Borg, que con ese nombre de pescado y apellido de tenista va a ser, ay, el próximo comisario de Salud de la UE. Quien está en contra de la igualdad LGTB no puede legislar en materias como el VIH/Sida.