De nada sirve exigirle a un alumno que preste atención a lo que se le enseña. Eso no sirve de nada. Y los maestros, en particular, lo saben bien. Precisamente, lo que se pretende hoy, con esa nueva aproximación a la enseñanza, y que viene conociéndose como neuroeducación es provocar la curiosidad de los alumnos con estímulos docentes.
La vida en grupo y la cooperación han jugado un papel fundamental en los orígenes del hombre. Sin la compleja red de relaciones en las que vivimos, nada de lo que vemos hubiera sido posible. Nuestro cerebro se ha visto influido por la existencia de gran diversidad de congéneres que nos obligan a realizar mil cálculos sociales cada día.
Con el idioma más genuino, aquel que se escucha tras el nacimiento, se expresa la intimidad de una manera diferenciada y única. Por eso un idioma "unifica" emocionalmente a las gentes pero también y al tiempo las desune, las separa. Es un bisturí, un cuchillo, que corta emocionalmente y aun cognitivamente lo que es "ajeno y diferente".