Es un plato tradicional de la cocina japonesa, pero no de mucha antigüedad. Consiste en freír algunos alimentos previamente introducidos en una masa diluida, cuyos ingredientes básicos son la harina y el agua. Una vez fritos, son servidos junto con una salsa, servida en pequeños cuencos donde cada pieza se moja antes de comerse.
La alquimia de las recetas se hace fundamental en un espacio lleno de fantasías eróticas. Un mundo de texturas y de sutiles transformaciones. Nos alimentamos con aventuras llenas de situaciones excitantes; inyectando a nuestro paladar calor, frío, pasión y sensualidad; llegando a confundir la cocina con amores inalcanzables.
Escribir sobre el Sudeste asiático es viajar en busca de ese perfume especial que nos sorprende y maravilla cuando finalmente volvemos a tenerlo delante. En este caso, ese perfume, corresponde al de la albahaca tailandesa. Otros productos típicos son el limoncillo, la galanga, la lima Kafir, la pasta de gambas.
La trufa es apreciada en la cocina ya desde tiempos de los egipcios. En esa época de oscurantismo que fue la Edad Media, se creía que la trufa estaba relacionada con el demonio, por lo que su consumo prácticamente desapareció. Ellos se lo perdieron. Ya en el Renacimiento, la trufa empezó a recuperar su lugar.
Estoy en una cafetería donde el camarero me sirve una taza de café por la que pago 1,50 €. No me planteo si es barato o caro, supongo que es una opinión personal, pero me pregunto qué parte de ese 1,50 € percibirá el agricultor que cosechó el café. Con toda seguridad, recibirá muchísimo menos de ese 1,50 € por 1 kg de café.
En esta época, el sanma es abundante en los mercados japoneses, lo que hace que sea muy barato. En la cultura japonesa el respeto por los alimentos de temporada es fundamental, así que durante los meses de setiembre, octubre y noviembre, el sanma es ubicuo en las mesas de los restaurantes y también en las comidas caseras.
¿Ha hecho falta que estemos en un momento de cierres de establecimientos masivos para que una guía, casi caducada (y miles de veces criticadas por expertos españoles del ámbito gastronómico), se lance a dar (y no quitar como años anteriores) premios como si nunca se hubiera comido tan bien en España?
La cocina panameña es muy tradicional, basada en las costumbres de su gente, fuertemente influenciada por las tradiciones europeas, asiáticas y, cómo no, norteamericanas. Entre lo más aplaudido está el Sancocho, que se prepara con muslos de pollo, raíces de ñame y otoe, de textura similar a la patata azul, elaborado con perejil, cebolla, cilantro.
Os tengo una receta sencilla pero estupenda, y os quiero explicar unas cuantas cosas antes. En el mundo existen aproximadamente ciento cincuenta mil especies de hongos, se estima que España posee alrededor de unas tres mil, lo que lo convierte en uno de los países más ricos en variedades micológicas.