El incumplimiento de las leyes que limitan los desastres de la guerra son históricamente ocultados por los ejércitos y los países que lo producen. Esta política de ocultamiento es terriblemente dañina de cara a evitar enormes sufrimientos de la población civil y militar, y no contribuye a crear un mundo democrático y justo.
La época de Ríos Montt fue una de las más cruentas, caracterizándose por masacres perpetradas contra una población indígena a la que se señaló como "enemigos internos". Las matanzas colectivas fueron especialmente sanguinarias entre 1982 y 1983, periodo en el que dejaron 1.771 indígenas ixiles asesinados.
Confío en que el fin de esta polémica elimine la distracción que ejerce sobre el establecimiento de una política penitenciaria con los presos por terrorismo. La política penitenciaria del Gobierno se define por su inexistencia, por no hacer nada más que esperar a que vayan cumpliendo sus condenas y saliendo a la calle, da igual cómo.
Pese a la dejación del legislador español, si se quiere cabe cumplir en Derecho con el fallo de Estrasburgo y liberar a Del Rio y a todos aquellos que siguen en prisión por aplicación de la doctrina Parot. Pero también es posible agarrarse a una versión más formal del Derecho y escurrir el bulto, alegando que como no hay vía habilitada "no se puede cumplir".
Hay un rincón del planeta donde no llegan las leyes internacionales, ni los derechos humanos, ni los valores éticos más fundamentales. Un lugar remoto y desconocido donde la única lógica que existe es la del máximo beneficio económico de la persona al mando. Es el paraíso del terrorismo empresarial.