Los hay que se van de fiesta para olvidar, los que emigramos, los que estudian más, los que se resignan a aceptar prácticas sin cobrar... Pero existen algunos que buscan soluciones alternativas y consiguen no "morir" en el intento.
La crisis financiera no es más que una de las dimensiones de la crisis del paradigma dominante, de esa visión miope y cortoplacista, que ha promovido un sistema económico cuyo objetivo principal es el crecimiento del PIB.