Aida y su generación siguen descubriendo nuevos niveles de la PlayStation pero todavía no han llegado hasta el monstruo para matarlo. Los niveles pueden ser eternos: policía, servicios secretos, Ejército, delincuentes comunes, el arma del aburrimiento, los discursos sentimentales, el control directo del Ejército, etc.
"La religión es la lacra de vuestra región". Toda la razón, pero quizás olvidó definir qué religión. ¿Se trata de la religión en general o de un tipo de religión? ¿O el modelo del Islam político? ¿O el modelo del Islam importado de la zona del Golfo? Olvidó también decir quién es el responsable de alimentar esta lacra.
A mediados de marzo se publicó en la prensa egipcia la foto que se adjunta con este texto. En ella aparecen dos ladrones que habían sido pillados por los vecinos de una ciudad pequeña llamada Samanood, al norte de El Cairo, robando en un mercado. Esto supone un nuevo grado de violencia colectiva para este país.
Después de Pere Puig, ocurrieron en España algunos sucesos parecidos de violencia individual por parte de personas que no veían ninguna salida para poder salvar sus vidas y no encaminarse hacia la miseria. ¿Son locos? ¿Son casos aislados? ¿No tienen nada que ver con el desastre social que existe actualmente en España?
El 25 de enero se han cumplido dos años de las protestas en la plaza Tahrir de El Cairo, una distancia prudente como para hacer balance. Se perdió el miedo. Ningún poder está seguro porque esas tres fases que dibujó Foucault -rebeldía, rebelión y revolución- pueden volver a activarse cuando menos se lo espera.
Era pasada la medianoche. En el taxi que me llevaba desde el centro de El Cairo hacia casa. Tomó el camino que normalmente no me gusta que tome, el camino por mitad de los cementerios, por la que se conoce como "la ciudad de los muertos". De repente había mucha luz y mucho ruido. El taxi comienza a ir más lento, nos fijamos y ¡es una boda!
Están lanzando una señal clara: que el golpe final contra el régimen vendrá de su parte. Y si este régimen cae, serán ellas la fuerza clave para que ello se produzca. Es la señal de que esta revolución es la revolución de las mujeres, de aquellas mujeres que más necesitan derechos y libertad completa.