Percibir y hacer ver que las mujeres son básicamente jóvenes o niñas, en definitiva, que no son adultas, no es un rasgo que presenten tan sólo los diccionarios. El titular de Justicia, amarga ironía, la del nombre de su Ministerio, jaleado por el ínclito Juan Cotino, así como por todo su partido, se propone reducir otra vez a las mujeres a la minoría de edad, a atarlas de pies y manos, a tratarlas como objetos sin autonomía.