La TV es más social que nunca, no hemos de esperar a la mañana siguiente para hablar de ella en la máquina del café. Surge lo que se empieza a denominar Social TV, todo un fenómeno televisivo, tecnológico, y social que permite que la televisión vuelva a estar más viva que nunca (de hecho nunca me pareció muerta...). Nos han provocado y hemos respondido.
Existen límites que ni siquiera Instagram puede pretender salvar con sus nuevas condiciones. Para empezar, no siempre podemos considerarnos autores de nuestras fotografías, porque no toda fotografía es una obra. ¿La diferencia?... Una obra es una creación original mientras una fotografía es una simple captación de una realidad exterior.
La disyuntiva se presenta ahora para cada usuario: ¿acepto que Instagram reutilice mis fotos para esos fines que escapan a mi control o no lo acepto? Si es negativa, tal vez deba plantearme abandonar Instagram y no subir una sola imagen más. Sencillamente, porque no puedo negociar individualmente, y no tengo realmente otra opción.