El desafío clave para América Latina es aprovechar las condiciones externas aún favorables para consolidar los avances logrados en la última década y sentar las bases de un crecimiento sostenido. Para ello, será necesario reforzar aún más las posiciones fiscales, evitar excesos financieros e incrementar la productividad.
A lo largo de 2014 la economía española experimentará una ligera mejoría. Pero de ahí a afirmar que ese crecimiento implica una "salida de la crisis", sin tener en cuenta el paro, que continuará en niveles altos, la pobreza generada en estos años, y los "riesgos" que afronta la economía española en 2013, es ciertamente exagerado.
La desaceleración del crecimiento mundial tendrá efectos en la región. El riesgo más evidente es la posibilidad de una escalada de la crisis en la zona del euro. Aunque la probabilidad de tal evento es baja, si llegase a ocurrir, el principal canal de transmisión a América Latina sería el contagio financiero más que el comercial.