La lucha por la igualdad de género no es una cuestión del pasado, es un tema de actualidad, de cuya solución depende que no perdamos la mitad del talento disponible. Es necesario que seamos sinceras y contemos con humildad lo que pasa para eliminar las barreras que impiden el progreso de las mujeres.
El último número de la revista Nature está dedicado al estancamiento o incluso retroceso de la situación de la mujer en la ciencia. Las mujeres científicas tienen una clara desventaja para escalar a los puestos de máxima responsabilidad en la carrera investigadora, mientras que los colegas varones tienen más probabilidades de llegar cuanto más altos son los cargos.
La propuesta sobre chicas se sitúa claramente en un presente que mira hacia el futuro, mientras que la de los chicos aún se entretiene en la pugna por quitar las hojas de higuera de hace dos siglos. Pero es que, como ya hicieron muchas artistas con las bragas o el miedo, no es de los cataplines de donde hay que quitar las hojas, sino del cerebro.