Las palabras de Luis de Guindos, en las que aseguraba que "el Gobierno ya ha hecho todo lo que tenía que hacer", ratifican que el Ejecutivo ya ha tirado la toalla y que hemos entregado nuestro futuro a Bruselas y Berlín.
El apoyo de Europa, de una u otra forma, acabará siendo necesario. A favor de una respuesta favorable y rápida juega la trascendencia que tendría que una economía como la española fuera abandonada.