Una de nuestras formas de protesta es cortar carreteras. Igual no es la mejor forma, pero solo defendemos nuestro trabajo. Los accidentes como el del jueves no deberían ocurrir. Una cosa es dispersar a un grupo de gente, y otra cosa muy distinta es lanzar pelotas contra las viviendas.
Hoy miércoles nos espera una etapa de las largas, con unos 35 kilómetros más o menos, desde Medina del Campo (Valladolid) hasta Arévalo (Ávila). Empiezo a acumular cansancio, igual que mis compañeros.