Médicos Sin Fronteras cesa sus operaciones en Marruecos. El problema primordial de los migrantes no es el del acceso a la salud, sino el desprecio flagrante de sus derechos fundamentales como seres humanos. Creemos que debe ser mayor el número de organizaciones sociales y agencias de las Naciones Unidas que se impliquen.
Nos preocupa enormemente el que uno de esos países donantes, España, esté desmantelando su ayuda humanitaria y se haya retirado de la lucha contra la gran pandemia de las últimas décadas, el sida. Esta decisión va a tener un enorme coste humano. Estos fondos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Quizás sea una obviedad contarlo a estas alturas, pero los sirios se sienten abandonados y no sólo por la comunidad internacional, sino también por la más reducida "comunidad de ayuda internacional". En muchas zonas, la cirugía, la obstetricia, la atención especializada, ya no existen. Las embarazadas no saben dónde ir.