Ni Cameron ni Mas son, a mi juicio, hombres de Estado. En lugar de hacer un ejercicio pedagógico y responsable, se sitúan al frente de movimientos y tendencias populares que, no por mayoritarias, tienen por qué ser las mas convenientes para sus países. La hoja de ruta que han presentado no es nada realista y es además poco honesta
Los nacionalistas están dispuestos a llegar al Gobierno a cualquier precio. Cuatro años en la oposición han sido un duro aprendizaje en el que no piensan reincidir ni de lejos; quienes se dedican a la fontanería lo tienen muy claro. En el caso de que HB-BILDU fuese la lista más votada, tendrá todo tipo de obstáculos.
En la plaza había catalanes que se sienten españoles, españoles que se sienten catalanes, catalanes que no se sienten catalanes, españoles que no se sienten catalanes, inmigrantes que se sienten españoles o que no se sienten catalanes... Yo entre tanta bandera (no importa cuál) camino siempre perplejo, despacio, dudando de si es útil el pedazo de tela en cuestión.
¿Qué ha pasado en esos años? ¿Por qué a la Barcelona del franquismo la miraba gran parte de la España culta como un islote europeo y ahora la mira con desdén? ¿Por qué para gran parte de la Catalunya culta había muchas razones para admirar a España y ahora se la detesta? ¿O quizá era todo un espejismo?