¿Es el respeto la solución a todos los problemas? Cuando alguien se manifiesta no lo hace con la intención de exigir respeto, sino derechos. Esa es la palabra clave, la palabra que se ha olvidado con el tiempo. Cuando se habla de tolerancia no se habla de derechos, y eso siempre es bueno para los que detentan el poder.
Supongo que los políticos actuales leen con cierta asiduidad. Por eso no les supondrá demasiado esfuerzo dedicar cinco minutos, sólo cinco, a leer Apuntes para un informe sobre la brigada de la realidad, un relato del volumen de cuentos de Antonio Muñoz Molina Nada del otro mundo. Es una sugerencia dirigida a todos los políticos, pero especialmente a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.