Es un título (un bono) que da el derecho a recuperar el dinero invertido en un plazo corto prefijado (de 6 a 24 meses habitualmente) más el interés que ofrece la entidad que los emite, interés similar al de los superdepósitos.
Debemos tener siempre presente que nadie da por cuatro pesetas lo que realmente vale un duro. Así que, siempre que nos ofrezcan un chollo de este tipo, leamos la letra pequeña, no vaya a ser que nuestras preferencias de compra cambien al leerla.