Somos los Millennials, los que obtuvimos la mayoría de edad al empezar el milenio 2000. Dicen que somos la generación más preparada de la historia, pero que pecamos de ser creídos y malcriados. Nos han hecho creer que podríamos llegar donde quisiéramos. Esto nos ha llevado a pedir más a la vida, a tener expectativas muy altas que raramente se ven satisfechas.
Pese al drama que supone decir adiós a tu familia y cruzar la frontera, cuesta creer que la secretaria de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, haya cometido la torpeza de asegurar públicamente, sin ruborizarse ni pedir perdón, que la emigración se debe "al impulso aventurero de la juventud".