El colegio electoral y en consecuencia, el mapa electoral, sigue siendo la única forma de ganar. Da igual lo que digan las encuestas nacionales a estas alturas -solamente importa lo que pase en los nueve estados claves. Ningún republicano ha llegado a la Casa Blanca sin ganar Ohio, donde Obama ha mantenido una ventaja ligera pero consistente.
Al seleccionar a alguien como Ryan que despierta tantas pasiones entre los más conservadores, Romney está tratando de neutralizar la sospecha de su falta de compromiso con los principios más conservadores, y a la vez está intentando movilizar al electorado del Tea Party para asegurarse que votan por él. En una elección que se espera muy reñida esos votos pueden ser claves.