Cómo cabrear al pediatra de su hijo
Primero y principal: llegue tarde. Estar puntual es un error y además no se lo va a agradecer nadie. La indumentaria también podría tener su importancia. Si es invierno pase por unos charcos o un terreno embarrado usted y el niño antes de entrar. Siente al niño en la mesa del despacho y permita al crío que toquetee las cosas.