La eurozona está oficialmente en recesión, es la segunda en cuatro años. Si aquellas economías de la eurozona que pueden hacerlo no deciden pronto estimular su demanda, no se podrá evitar la prolongación de la recesión. Son aquellas del norte, Alemania sin ir más lejos, las que se están beneficiando de su condición de refugio para los inversores que huyen del riesgo de las periféricas.
Los políticos en Europa, Japón y Estados Unidos están cometiendo dos errores mayúsculos al colocar la austeridad por delante de todo lo demás. El primero es que confunden lo importante y necesario con lo urgente. Lo que es verdaderamente urgente es lograr que la economía vuelva a crecer, no recortar el gasto. La mejor forma de reducir el déficit es hacer que la economía crezca.