Sería necesaria una inspección para saber el porcentaje exacto de desempleados que cobran durante los seis meses la ayuda de 400 euros y al mismo tiempo reciben el apoyo de su familia o realizan algunos trabajos que perciben en negro. Pero, aceptando esta realidad, que se repite una y otra vez cada vez que hay una crisis económica y el coste de vida en relación a los salarios se dispara, de nuevo la trampa está en las proporciones: no todos los fraudes son iguales.