Si no preguntamos, nos van a hacer una reforma del Código Penal que va a criminalizar a todo el que salga a la calle a protestar. Si no preguntamos, nos sacarán los ojos o nos llevarán a la cárcel mientras en las ruedas de prensa alguien hace guiños cómplices y dice, "adelante consejero, que de esta sales y conservas la cartera".
Lo que vengo a contarles y a denunciar aquí son las "enormes pasiones" que despierta un pequeño animal de veinte centímetros de altura y tres kilos de peso. Es entrar él en escena e inmediatamente suele aparecer un conserje o un vigilante de seguridad para decirnos que de inmediato debemos abandonar el lugar.