La idea es absurda, infantil e idiota. Pero a la vez es tan sugerente, que ha cautivado a la clase política y económica de EEUU, enzarzados en un ex...
El BCE sigue dosificando sus decisiones como si la crisis que sufre la eurozona fuera menos amenazante de lo que perciben la mayoría de los agentes económicos, incluidos los inversores en los mercados financieros.