María Kirilenko (Moscú, 1987) acaba de superar en tres sets a la francesa Kristina Mladenovic (6-7, 7-6 y 6-4) en los dieciseisavos de final del Mutua Madrid Open. Un partido tenso, complicado y áspero que levanta desde el fondo de la pista. Un test de altura que solo sirve de aperitivo para enfrentarse a Serena Williams.
Mijaíl Kaláshnikov lleva siete décadas acumulando las más altas condecoraciones de Rusia y la Unión Soviética; banderas rojas y estrellas doradas cuajan su pecho, y estatuas han sido elevados en honor de alguien cuyas manos han estrechado las de Putin y Stalin. Parece no haber premio suficiente para el hombre que inventó el rifle de asalto más famoso del mundo.
Más allá del folklore, de lo anecdótico, de la búsqueda desesperada del escándalo -una búsqueda, por parte de Gérard Depardieu, tan desesperada que parece rozar el suicidio-, el episodio ruso de estos últimos días da que pensar. Nos gustaría que el ministro de Asuntos Exteriores protestara por los malos modos de Rusia respecto a Francia.