En salud hemos explotado al máximo el paradigma materialista, con sistemas sanitarios que transforman la salud en un bien de consumo. ¿Podremos volver a rescatar la salud como equilibrio activo con el medio, como capacidad de adaptación al entorno, como camino de desarrollo personal, social y ecológico?
Comparando una persona rica con una pobre, lógicamente el rico va a pagar más por el hecho de que tiene más ingresos, pero no es cierto que los ricos paguen más para sostener la sanidad. El argumento no se sostiene en el caso del IRPF, que es progresivo, y tampoco en el del IVA, que pagan unos igual que otros.
Con inusitada rapidez se procedió a la adjudicación de los contratos para la construcción de ocho hospitales con financiación privada y se utilizó de forma deleznable las falsas sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa como cortina de humo que eclipsó e impidió el debate político que una democracia exigía.