Huffpost Spain
BLOG

Los artículos más recientes y el análisis de la actualidad a través de las firmas de El HuffPost

Uxía Domínguez   Headshot

A prueba de dietas

Publicado: Actualizado:
Imprimir

2016-09-14-1473885430-2107931-DIETA_original1.jpg
Foto: Shutterstock.

Recientemente, se emitía un programa con la intención de desenmascarar las "verdades" acerca de las dietas.

En él se hablaba de las pautas en cada tipo de régimen (alimentos, frecuencias y cantidades), así como la actividad física recomendable en cada caso. Asímismo, se hacían pruebas médicas para tener un análisis exhaustivo de los participantes y disponer de una línea base antes de comenzar, para poder compararlo al finalizar el tiempo propuesto.

¿Cuál es mi (cada vez menor) sorpresa? No se meten en el tema psicológico. Siguen sin darle importancia. De acuerdo que la alimentación es una necesidad básica, pero ¿acaso todas las personas comemos de la misma manera, con la misma frecuencia y en la misma cantidad? La respuesta es, claramente no. Y esta parte comportamental es casi siempre ignorada o se limita a ser explicada por el hábito que uno adquiere. (Pero ¿cómo lo adquiere?).

En este programa registraban la forma de comer de dos participantes. No entraré en la parte nutricional (lo que comían), pero sí hay un aspecto que llama la atención: una de ellas "picaba" una media de más de 60 veces por semana, esto es, alrededor de 9 veces por día. Aparte de las comidas principales. Otra "picaba" una media de más de 100 veces por semana, esto es, alrededor de 14 veces, mínimo, por día. Repito, 14, al margen de las comidas principales.

¿Creen que una persona puede ingerir sus comidas principales y picar más de 14 veces al día, simplemente por hambre? O ¿es posible que exista algún factor que esté detrás de esta conducta?

La pregunta que propongo y que espero sirva para hacer reflexionar es: en estos casos ¿consideran que podrán modificar los hábitos de alimentación simplemente marcando unas pautas a la hora de comer y de hacer ejercicio? Y profundizando un poco más: ¿Creen que una persona puede ingerir sus comidas principales, y picar más de 14 veces al día, simplemente por hambre? O ¿es posible que exista algún factor que esté detrás de esta conducta?

Es verdad que puede influir la ansiedad, el estrés, las preocupaciones, el aburrimiento, y una larga lista de circunstancias. Pero cuando este comportamiento deja de formar parte de una etapa o de un período de tiempo determinado y se convierte en una rutina, entonces aquí hay un problema, normalmente, también de tipo psicológico.

El atracón, el gran desconocido

La comida es uno de los pilares en la vida de los seres humanos. Se puede convertir en un elemento tranquilizador, al que se recurre para calmar las emociones más intensas ante situaciones que pueden desbordar a una persona. Y esto puede llevar a adquirir hábitos que son perjudiciales para la salud, tanto física como mental, para cualquiera.

Como comentaba, comer entre horas puede ser "normal" en un período de mucho estrés (exámenes, entrega de proyectos, pruebas en el trabajo, problemas familiares, etc). Pero picar una media de 100 veces a la semana es, con bastante probabilidad, un problema alimentario que requiere de una intervención multidisciplinar que incluya, en cualquier caso, a la psicología.

Los atracones no sólo se dan en trastornos como la bulimia. Eso es sólo un tipo de atracón.

Los atracones no sólo se dan en trastornos como la bulimia. (¡Cuántas veces hemos tenido que explicar los psicólogos que el atracón no tiene que ser "comer hasta hartarse y después ir a vomitar"!). Eso es sólo un tipo de atracón.

Los hay que se dan atracones de forma más pausada y durante horas. Los hay que se dan un atracón y después lo compensan con ejercicio físico, excesivo en proporción a lo que han ingerido. Los que se dan un atracón de forma compulsiva sin o con compensación (aquí estaría la bulimia), y los que van picando a lo largo del día "porque no pueden parar" pero son conscientes de lo que están haciendo. Y se podría distinguir también entre los que se dan el atracón de día y/o de noche.

Dejo una pregunta abierta ¿no les parece que ya va siendo hora de que se preste atención al componente psicológico de la alimentación?