Huffpost Spain
BLOG

Los artículos más recientes y el análisis de la actualidad a través de las firmas de El HuffPost

Uxía Domínguez   Headshot

Lo que implica dejar atrás

Publicado: Actualizado:
Imprimir

2016-07-27-1469644094-9801669-DL_a00477165_5111.jpg

Sólo se habla del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) en catástrofes, guerras, accidentes, etc. Pero también existe en casos de pérdidas de personas significativas, amenazas contra tu vida o presenciar una situación de peligro real contra una persona. Entre los que se encontrarían el maltrato (físico y psicológico), agresiones, agresión sexual, peleas, etc.

Las personas que viven este tipo de situaciones, que se consideran en el campo de la psicología como "traumas complejos", manifiestan una serie de síntomas que también se dan en lo que conocemos como TEPT y que vemos, por ejemplo, en las películas (flashback, revivir la situación, emociones intensas y desbordadas...).

La sociedad asume que estas personas deben continuar con su vida, dejar atrás el pasado.
Es importante decirles que el pasado forma parte de nuestro presente y nuestro futuro, porque es donde hemos aprendido, crecido, vivido, y donde hemos desarrollado patrones de comportamiento y de reacción. Donde hemos aprendido actitudes en nuestras relaciones sociales y de pareja. Y decirles que olviden esto, que ya pasó, además de ser injustos con su sufrimiento, les hace mucho daño. Porque su dolor es real.

Entonces, ¿cómo vamos a dejar el pasado atrás, sin tocar, con lo que en realidad nos afecta en el día de hoy (y de mañana)? ¿De verdad interesa seguir negando y teniendo síntomas como ansiedad, problemas sexuales, problemas de pareja, actitudes de sumisión y/o dependencia, insomnio, miedos intensos? Mi respuesta es no.

El pasado forma parte de nuestro presente y nuestro futuro, porque es donde hemos aprendido, crecido, vivido, y donde hemos desarrollado patrones de comportamiento y de reacción. Donde hemos aprendido actitudes en nuestras relaciones sociales y de pareja.

Son muchos los médicos que dicen que ya no es necesario pasar dolor, me uno a eso. Pero no sólo en el sentido farmacológico. Si no que podemos curar ese dolor, a través de terapias psicológicas como el EMDR (siglas en inglés de Desensibilización y Reprocesamiento por medio de Movimientos Oculares), entre otros. Y así poder continuar, de verdad, dejando el pasado donde tiene que estar: en nuestro pasado.

Sin negarlo, asumiéndolo, y así podremos mirar hacia atrás y hacia adelante sin toda esa carga. Porque negar conlleva un desgaste que pagamos cada día de nuestra vida.