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Carta a Cecilia Bartolomé, una pionera del cine español

01/02/2015 09:52 CET | Actualizado 02/04/2015 11:12 CEST

Ya no es tiempo de cartas y, sin embargo, hay algo pausado en este estilo, un reducto que nos reconcilia con el paso del tiempo y llama a la reflexión, la misma que me lleva a pensar en ti y en la dimensión de tu trayectoria días antes de que te concedan la Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes el próximo 2 de febrero.

La modestia y humildad son actitudes que invariablemente adornan a grandes personas. No digo que no haya personas egocéntricas y arrogantes que hayan conseguido grandes cosas, digo que las verdaderamente grandes han conseguido esos objetivos sin colocarse ellas mismas en primerísimo primer plano. A esa esencia maravillosa que has conservado se debe tu reacción incrédula cuando llamé para comunicarte la concesión de esta distinción. "¿A mí? ¿Por qué? Pero si yo no he hecho nada". Pues bien, Cecilia, sí que lo has hecho y, como no confío en que el ministro Wert consiga hacer una glosa emocional de tus logros el próximo lunes, quiero dibujarte en estas líneas para reconocer tu dimensión y para que, quizás, tú misma la admitas.

Cecilia, lo quieras o no eres una pionera. Lo eres desde el momento en que fuiste de las pocas mujeres, junto con Josefina Molina y Pilar Miró, en diplomarte en la Escuela Oficial de Cinematografía en los años sesenta. Un mundo de hombres a los que, a fuerza de tesón y mucha pelea, os atrevisteis a tutear en el terreno del oficio, demostrando a cada paso vuestra valía creativa y calidad artística. También fuiste pionera al plantear tu primera película, una opera prima que se convertiría en la primera película feminista de la historia de nuestro cine. No es difícil imaginar el impacto que Vámonos, Bárbara supuso para el público del año 1978, en cuyo argumento sobre una mujer de cuarenta años que decide abandonar a su marido y romper con los cánones establecidos, llevando a su hija como única mochila para ese viaje, volcaste valor y compromiso. (Debo decir que ya sembrados en tu trabajo de diplomatura en la escuela de cine que llevaba el revelador título de Margarita y el lobo.)

Como bien dice Valeria Camporesi, con tu primera película te iniciaste en el camino de vincular el texto con el contexto buscando el rico diálogo entre la representación visual y la historia, una decisión que hasta ese momento parecía coto exclusivo de los directores varones y que, con tu habitual coherencia, decidiste culminar en la creación de dos estupendos documentales sobre la Transición política en nuestro país. Después de...primera parte: No se os puede dejar solos y Después de...segunda parte: Atado y bien atado demuestran tu valentía e inteligencia a la hora de rodar y, sobre todo, organizar todo el material que se reparte en más de tres horas de película para convertirse en el testimonio fílmico más importante de ese periodo fundamental en nuestra Historia. Un retrato acertadísimo del desencanto al que se enfrentaba la izquierda testigo de los males endémicos que arrastraba el pueblo. Una lección firmada por tu visión certera y consciente por la que sólo podemos darte las gracias.

No puedo hablar mejor de lo que lo han hecho María Luisa Ortega y Ana Martín Morán sobre una de tus últimas películas, Lejos de África, donde reconstruyes tus recuerdos de juventud en la Guinea española de los años 50, tejiendo aquella particular realidad ante los ojos de una perpleja adolescente y que, de alguna manera, remata esa dimensión histórica de tu carrera, en la que el recuerdo personal y emocional me parece una rúbrica perfecta.

Tu mérito, tu carrera, tus decisiones, tu agudeza y tu talento avalan este galardón que el lunes te será concedido. Lo recogerás con alma de pionera, quizás un tanto frustrada por ser consciente de que en la actualidad todavía estamos lejos de una igualdad para la mujer dentro de nuestro ámbito profesional. Un 7% de mujeres directoras, un 15% de guionistas, un 21% de productoras son datos que nos duelen o, al menos, deberían dolernos a todas las mujeres profesionales del audiovisual, pero que sé que para ti resultan especialmente bochornosos. Por eso, las mujeres del cine, las que te queremos y reconocemos, las que estaremos a tu lado el día 2, no vamos a olvidar lo que nos has enseñado. Nos toca nuevamente trabajar el texto para contextualizarlo y cambiar, como tú ya hiciste, una realidad que no nos refleja. Lo haremos contigo. Otra vez, Cecilia. Sí. Otra vez.

El próximo lunes 2 Cecilia Bartolomé recibirá la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes de manos de los Reyes de España

Aquí puedes encontrar la conversación que Cecilia Bartolomé mantuvo con Helena Taberna para CIMA la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales.