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No eres una persona, eres un trozo de carne (firmado Schweppes)

07/05/2017 10:13 CEST | Actualizado 07/05/2017 10:14 CEST
AFP

A la marca de refrescos Schweppes le ha sucedido algo muy extraño esta semana: una de las azafatas que tenía contratadas para promocionar su marca en un evento deportivo... ha hablado. Ha movido los labios, emitido un sonido, y lo que es peor ¡ese sonido era una queja! Intolerable. Menuda desfachatez. ¡Que tiene frío dice! No sabemos qué les ha indignado más, que lo que ellos consideran un mero trozo de carne pueda mostrar sentimientos o que en un contexto dedicado a quienes se mueven, una mujer haya abandonado su posición estática y pasiva. "Fernández, tenemos un problema, que resulta que uno de los embellecedores que hemos instalado en la pista para sostener el logo de Schweppes está hablando. No sé qué hacer". "Pues nada dile que se calle, que su función no es hablar, es embellecer".

Que las temperaturas bajen y empiece a llover es algo muy normal. Que la marca quiera que su logo se vea también lo es. Pero que obliguen a las azafatas a llevar unas minifaldas y camiseta de manga corta cuando todo el mundo va con el chubasquero puesto, es inhumano y bastante cruel. Ninguna de las chicas se quejó por no querer lucir el logo sino por no disponer del uniforme adecuado para el clima y tener que regresar a sus casas enfermas y con fiebre. Ellas preocupadas por su salud, ellos preocupados porque se lea "wep" en lugar de Schweppes. Algunas intentaron cubrirse los pies con toallas a la desesperada, con la consecuente reprimenda de la marca, que según sus declaraciones "ya sabían a lo que venían". ¿A pillar un resfriado? Schweppes, la eterna marca de burbujas y tónica refrescante, nos ha demostrado que tiene el mismo trato con los seres humanos que con la piel de limón que usan para decorar el vaso.

¿De verdad es necesario que sigan existiendo estas figuras femeninas? Paragüeras, entrega-ramos, para-chorros de champán, besadoras de ganadores... ¿Por qué una mujer que no conoce de nada al tipo que ha ganado un trofeo tiene que darle un beso? ¿No es suficiente el deporte para atraer al público y hay que combinarlo con pases de modelos? Que este tipo de perfiles siga vigente sólo constata una evidencia: que el deporte es un mundo sexista del que las mujeres son excluidas. No sólo porque los medios invisibilicen constantemente a las deportistas femeninas, sino porque además da por sentado que quien se interesa por el deporte es exclusivamente público masculino. ¿Qué opinan de estas azafatas las mujeres que acuden a ver los partidos? Y si ese trabajo no es sexista, ¿por qué no vemos a las mismas azafatas besando a cámara lenta a las ganadoras de torneos femeninos? Algunas azafatas se quejan de que quitarles ese trabajo es sexista, quizás lo sexista sea que no haya otro lugar para las mujeres en el ámbito deportivo.

Nadie cuestiona el uso de azafatas y azafatos en ningún evento, sino la función que desempeñan: si es de apoyo a la actividad o es un mero reclamo visual. ¿Cómo reconocer si es lo uno o lo otro? La marca Schweppes os lo puede indicar. Afortunadamente ya hay eventos deportivos que recapacitan y se muestran en contra del uso de las mujeres como adorno. En el último UCI WorldTour de Australia no había ninguna azafata dando besos. La vuelta ciclista de Mallorca decidió posicionarse a favor de la igualdad de género. Y el último en sumarse ha sido el circuito de Jerez, que ha aprobado la propuesta de Ganemos Jerez para eliminar las azafatas florero. Se echan de menos las voces de los propios hombres deportistas sobre este asunto. Se supone que el deporte es una actividad que promueve buenos valores, el compañerismo, el trabajo en equipo, el juego limpio... pero todo es silencio y cuando estos valores se refieren a la igualdad. Estaría bien que figuras tan destacadas y admiradas de nuestro país, como Rafa Nadal, Pau Gasol o Marc Márquez se manifestaran al respecto. Sería un gran apoyo y un ejemplo, no sólo para sus millones de fans sino para los patrocinadores de los eventos.

Creo que a Schweppes le ha salido muy mal la jugada o lo que es lo mismo "la publi por la culata". Su comportamiento con las azafatas del torneo Conde de Godó está muy alejado de la idea de una marca cool y más cerca de la de bárbaro de la Edad Media. En lugar de pedir perdón a sus trabajadoras y reconocer públicamente que se ha equivocado, ha expuesto una serie de argumentos irrisorios como que recomendó a las chicas llevar ropa térmica bajo el uniforme. ¿Se refieren a esas bragas térmicas que aunque salgas desnuda a la calle y estés a menos 7 grados, te protegen del frío? Schweppes ha dejado claro que es una marca sin valores a la que le importan muy poco las personas y mucho menos las mujeres. Por cierto, a la azafata que se quejó la han despedido de su trabajo. Todo mi apoyo a esta mujer que decidió no callarse y hablar alto y claro. Este verano, además de llevar puestas nuestras bragas acondicionadas, elegiremos otras marcas de refresco en el mercado.