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20/08/2012 12:40 CEST | Actualizado 20/08/2012 14:19 CEST

Un senador republicano asegura que es "raro" el embarazo en mujeres violadas

Getty Images
UNITED STATES – MARCH 21: Rep. Todd Akin, R-Mo., speaks during a news conference on the new Health and Human Services Department abortion rule on Wednesday, March 21, 2012. (Photo By Bill Clark/CQ Roll Call)

El republicano Todd Akin, candidato al Senado por Missouri, se metió este domingo en un buen lío al minimizar los embarazos de mujeres violadas. Según sus teorías, el cuerpo de la mujer “tiene mecanismos” de evitar el embarazo cuando sufre "una violación legítima" (sic). Más aún: restó relevancia a este tipo de casos al asegurar, sin aportar un solo dato, que cuantitativamente son “realmente inusuales”.

Durante una entrevista en un programa de la cadena de televisión KTVI, Akin —que ha criticado también con dureza la píldora del día después— dejó muy clara su posición antiabortista al señalar que, en el peor de los escenarios, la interrupción del embarazo en mujeres violadas no debería ser una opción legal. “La pena debería recaer sobre el violador, no en atacar al niño”, señala.

El alboroto generado tras sus declaraciones obligó a Akin a retractarse de sus palabras pocas horas después de su entrevista. A través de un comunicado en su página web, pidió disculpas públicamente: "Al revisar mis declaraciones espontáneas queda claro que no me expresé bien en esta entrevista y que no refleja la profunda empatía que siento hacia las miles de mujeres que son violadas y son víctimas de abuso cada año", escribió.

Del mismo modo, enmendó sus palabras previas en el sentido de que en los casos de las violaciones, el peso de la ley debería recaer sobre los violadores, no sobre los niños. "Aquellos que perpetran estos crímenes son de lo más bajo de nuestra sociedad y sus víctimas no tendrán más fuerte defensor en el Senado para ayudar a asegurar que tengan la justicia que merecen".

Su rival demócrata, Claire McCaskill, calificó las palabras de su oponente de "ofensivas". "Es incomprensible que alguien pueda ser tan ignorante sobre el trauma físico y emocional que implica una violación", se lamentó.

UNA CORTINA DE HUMO

En cualquier caso, Akin interpreta el debate sobre el aborto como una cortina de humo con la que los demócratas tratan de esconder los problemas que, a su juicio, marcan la actualidad del país: "En estas elecciones al Senado se aborda una amplia gama de cuestiones muy importantes, empezando por la economía y el país que vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. Hemos tenido 42 meses consecutivos de desempleo inaceptablemente alto, un déficit de miles de millones, y los líderes demócratas en Washington que se centran en el gobierno cada vez más, en lugar de puestos de trabajo. Ese es mi principal objetivo en esta campaña y si bien hay quienes quieren distraer la atención de que, a sabiendas de que no pueden defenderse de los demócratas fracasaron historial económico de los últimos cuatro años, que seguirá siendo mi objetivo en los próximos meses ".

Un estudio de 1996 de la American Journal of Obstetricians and Gynecologists contradice la relevancia que Akin da a los embarazos no deseados por una violación. Según el informe, se producen de forma “significativamente fecuente” y estimaba que al año se producían más de 32.000 embarazos de este tipo.

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