POLÍTICA
21/09/2012 14:39 CEST | Actualizado 21/11/2012 11:12 CET

Reforma educativa: adiós a la selectividad y reválida obligatoria en cada etapa

EFE

El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes el anteproyecto de reforma educativa, que pretende reforzar las asignaturas básicas, reducir optativas y vías formativas e implantar evaluaciones unificadas nacionales al final de cada etapa no universitaria, que el ministerio no quiere que se denominen 'reválidas'. Ésta es la la séptima reforma en profundidad del sistema educativo de la democracia tras la LOECE, LODE, LOGSE, LOPEG, LOCE, LOE. Ahora le toca el turno a la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa).

Según el ministro de Educación, José Ignacio Wert, es "una reforma práctica, sensata, gradual, instrumental y desde luego en modo alguno ideológica", pero no una "recentralización" de las competencias, en respuesta a una pregunta formulada por la prensa. Wert ha cifrado en unos 300 millones de euros el coste base de la reforma y ha observado que será más cara cuanto mayor sea el éxito de la misma, ya que si se consigue reducir el abandono y el fracaso escolar el número de alumnos en las aulas será mayor.

Con la nueva legislación, que modifica parcialmente la Ley Orgánica de Educación (LOE), vigente desde 2006, las evaluaciones al final de cada etapa no universitaria serán obligatorias para poder obtener el título de graduado en secundaria obligatoria (ESO) y de bachiller. En este sentido, habrá cuatro exámenes estatales: en 3º de Primaria, para detectar problemas de aprendizaje en la mitad de esta etapa; en 6º de Primaria, sin consecuencias académicas para el alumno; en 4º de la ESO, necesaria para obtener el título; y en 2º de Bachillerato, que habrá que aprobar también. Las Universidades podrán, en cualquier caso, poner pruebas extras o entrevistas personales para la admisión de los alumnos.

REDUCIR EL ABANDONO Y AUMENTAR LA EMPLEABILIDAD

Como objetivos, se pretende reducir el fracaso y el abandono escolares y aumentar las posibilidades de empleo, para lo que el último curso de la secundaria obligatoria (cuarto) será de orientación hacia el bachillerato o la FP, a la que el Gobierno quiere dotar de mayor componente de prácticas en empresas. Otro de los puntos de la reforma serían los ciclos de FP básica durante la educación obligatoria, para alumnos de 15 años con dificultades para proseguir la ESO.

Entre las principales novedades destaca, además, el incremento de los contenidos que serán determinados por el Estado frente a las Comunidades Autónomas. Esta competencia estatal se incrementa hasta el 65% en las comunidades con lengua cooficial y el 75% en el resto. Actualmente es del 55% y 65%, respectivamente.

Otro de lo cambios que articulará esta reforma es la eliminación en Primaria de la asignatura de 'Conocimiento del Medio', que se desdoblará en 'Ciencias Naturales' y 'Ciencias Sociales'. Desaparecerá 'Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos' en Primaria y se producirá un aumento de las horas lectivas dedicadas a las "materias instrumentales", como son Lengua Matemáticas e Inglés.