POLÍTICA
27/12/2012 17:19 CET | Actualizado 27/12/2012 17:54 CET

El futuro de las huelgas: regular tirando a mal

El debate sobre si el derecho a la huelga debe ser ‘regulado’ (o ‘limitado’) ha explotado con especial intesidad después de que el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González lo pusiera encima de la mesa —de hecho, no es la primera vez que lo defiende— este martes.

Al carro de González se ha subido esta mañana la líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, quien, en una entrevista en Onda Cero, ha señalado que esa necesidad de modificar la ley de huelga “es una petición histórica y yo diría que una asignatura pendiente de nuestra democracia que, de vez en cuando, se pone sobre el tapete cuando hay asuntos importantes o huelgas que objetivamente generan preocupación en los ciudadanos".

“Nunca es el momento, pero creo que hay que hacerlo con serenidad, con tranquilidad y con debate, pero hacerlo", ha agregado. La polémica suscitada por su propuesta ha subido el diapasón en las redes sociales. Los seguidores de UPyD —especialmente beligerantes en las redes sociales— han salido en defensa de su referente minimizando la intensidad de sus palabras: Díez ha hablado no de ‘limitar’, sino de ‘regular’. Y ni siquiera eso: ha hablado de modificar la ley de huelga, sostienen.

A los pocos minutos de pronunciar sus palabras, la propia Rosa Díez ha escrito un texto en su cuenta en Facebook —hace años abandonó Twitter por un tropezón al descubrirse que sus mensajes nos los escribía ella— en el que matizaba sus palabras.

Además de Rosa Díez, el secretario general de CEOE, José María Lacasa, ha reconocido que la Comisión de Diálogo Social de CEOE estudia qué cambios deberían introducirse en el derecho de huelga. En la última reunión de la Junta directiva de la patronal, ha reconocido, varios participantes manifestaron la necesidad de "regular de forma más ajustada" algunos aspectos del derecho de huelga, como los piquetes informativos, los servicios mínimos o la declaración de legalidad.

En realidad, tanto González, como Rosa Díez y la CEOE van por detrás de Cristina Cifuentes, la delegada del Gobierno en Madrid, una de las primeras políticas que abogó por meter mano en el derecho de manifestación. En su caso ni siquiera optó por la palabra ‘regular’, sino por ‘modular’.

A su juicio, la Ley Orgánica que lo recoge, de 1983, "tiene muchos años", un argumento que también ha defendido este jueves Rosa Díez. "Habría que modificarla, no para recortar derechos, pero sí para racionalizar el uso del espacio público. No puede ser que en un mismo día en Madrid haya diez manifestaciones en la misma zona. Los comerciantes y vecinos del Centro de Madrid están desesperados con toda la razón", dijo en su momento Cifuentes.

Artículo 21

1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.

2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

Incluso el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, calificó de "necesario" regular aunque sólo "administrativamente" el derecho de manifestación porque la restricción "excesiva" de los derechos fundamentales puede complicar la convivencia democrática.

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