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27/02/2013 12:16 CET | Actualizado 27/02/2013 18:43 CET

Última audiencia del papa: Benedicto XVI se despide ante sus fieles

Benedicto XVI se ha despedido de sus fieles. El papa, que mañana a las ocho de la tarde será el primer expapa en seis siglos, ha asistido a su última audiencia pública en la plaza de San Pedro del Vaticano. "Os suplico que os acordéis de mi en vuestra oración y que sigáis pidiendo por los cardenales que van a elegir al sucesor de Pedro. Muchas gracias, que dios os bendiga", ha dicho el papa en español a los fieles que han acudido a Roma desde todo el mundo para escuchar sus últimas palabras públicas como pontífice. Como anunció el pasado 11 de febrero, a las 20 horas del jueves 28 de febrero renunciará a su papado.

Sus casi ocho años de pontificado ha tenido momentos de alegría y luces, pero también "momentos difíciles", aunque según ha asegurado, siempre se ha sentido guiado y protegido por Dios. "El Señor nos ha dado muchos días de sol y ligera brisa, días en los que la pesca fue abundante, pero también momentos en los que las aguas estuvieron muy agitadas y el viento contrario", afirmó un metafórico papa durante su audiencia de hora y media.

"Gracias por haber asistido a esta última audiencia general de mi pontificado. Agradezco el respeto y la comprensión con la que han acogido esta decisión", ha dicho a los peregrinos de lengua española, a los que ha recordado que la Iglesia es como una embarcación guiada por dios: "La barca es suya y es él quien la conduce. Él nos sostiene y nos ama, en la alegría de ser cristianos".

Benedicto XVI ha insistito en todos los idiomas en que tomó su decisión con plena libertad y siendo consciente de que le faltaban las fuerzas para ejercer el Ministerio de Pedro. "Amar a la Iglesia significa también tener la valentía de tomar decisiones difíciles, teniendo siempre presente el bien de la Iglesia y no el de uno", ha recordado, y ha asegurado que ha "dado este paso sabiendo su profunda gravedad y novedad, pero con un ánimo sereno".

Los seguidores del papa en la red social Twitter también han tenido unas palabras de despedida, que en español han sido estas:

A SERVICIO DE DIOS EN EL VATICANO

El futuro expapa aseguró durante su audiencia que su renuncia al papado no significa que vuelva a la vida privada, ya que cuando aceptó el cargo, "esa aceptación significa vivir para siempre para el Señor".

"Mi decisión de renunciar al ministerio petrino no revoca la decisión que tomé el 19 de abril de 2005 [cuando fue elegido papa]. No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, conferencias, etc. No abandono la cruz; sigo de una nueva manera con el Señor Crucificado. Sigo a su servicio en el recinto de San Pedro", afirmó en una soleada plaza de San Pedro.

Como todos los miércoles, el papa ha pronunciado su habitual catequesis y ha realizado un recorrido entre el público en el papamóvil. La única novedad es que que se suprime el tradicional besamanos al final (el reducido grupo de cardenales, obispos y personalidades a los suele saludar todos los miércoles), ya que -según ha explicado el portavoz Lombardi- todo el mundo querría despedirse y así se evitan preferencias.

A la audiencia han asistido algunas personalidades políticas, como el presidente de Eslovaquia, Ivan Gasparovic, y los capitanes regentes de San Marino, y el copríncipe de Andorra, Joan Enric Vives. También estaban presentes numerosos cardenales venidos ya para el próximo cónclave, arzobispos, obispos y cientos de sacerdotes. A esas personalidades las saludará después, en privado, en la sala Clementina del palacio apostólico.

VIAJE A CASTEL GANDOLFO

A las cinco de la tarde el papa se trasladará a su residencia veraniega de Castel Gandolfo en el sur de Roma, donde permanecerá cerca de dos meses, mientras se elige nuevo papa para ocupar su puesto.

La Guardia Suiza le acompañará a Castel Gandolfo y cerrará el portón del palacio a las ocho de la tarde "como signo visible del fin del pontificado", según ha explicado a la COPE el portavoz de la Santa Sede en lengua española, José María González Tamayo. A partir de ese momento, será la gendarmería italiana quien se ocupe del papa, y la Guardia Suiza volverá a la Ciudad del Vaticano para "proteger a los cardenales, que son quienes gobernarán la Iglesia" durante el periodo de "Sede Vacante" tras la renuncia del Papa.

Antes de su retirada a Castel Gandolfo Benedicto XVI se despedirá el mismo jueves de cada uno de los cardenales de forma personal en una audiencia que se celebrará por la mañana.

Durante el periodo de "Sede Vacante", hasta la elección de un nuevo Papa, la Iglesia permanecerá bajo el gobierno del colegio cardenalicio, al frente del cual está el cardenal Solano, como decano del mismo. Los asuntos de la Santa Sede, sin embargo los manejará el cardenal Bertone, Camarlengo de la Iglesia Católica, según ha explicado.

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